Eco Diario de la Palabra
 

#VivirDePie es sinónimo de dignidad


Vivir de pie es sinónimo de dignidad. Lamentablemente, unos 150 millones de niños y niñas en todo el mundo es algo que no pueden hacer. Inclinados viven en Malaui, Indonesia, Brasil, Kazajistán… muchos miles de niños cultivando tabaco que se fumará en los países que se llaman así mismos civilizados.  Sentados  pasan más de 12 horas al día niños en India fabricando distintos objetos de bisutería, que lucirán personas en occidente, también sin plantearse cómo han sido hechas. Estos niños no suelen tener más de 14 años porque se les escoge especialmente por la flexibilidad de sus dedos para colocar las piezas. En la misma posición están los niños y niñas que hacen alfombras, seleccionados también por la flexibilidad de sus manos. Estas alfombras fabricadas en India, Pakistán… alcanzarán precios elevados, mientras que a ellos solos se les pagará unos céntimos la hora o nada porque han sido entregados por sus padres para saldar una deuda. Arrastras tienen que entrar muchos niños a las minas clandestinas de cobre, cobalto u oro en la República Democrática del Congo para poder obtener algún recurso con el que poder vivir. Como son minas clandestinas, nadie sabe quiénes han entrado y quiénes no, así que si sufren algún accidente ninguna persona entrará a buscarlos. Agachados  viven los niños soldados, tratando de atacar sin ser vistos. Estos niños, en la mayoría de los casos, han sido secuestrados y obligados a matar a algún miembro de su familia para que teman volver. Tendidas sobre camas sucias viven muchas niñas utilizadas como esclavas sexuales, escogidas por su juventud.

Vivir de pie es sinónimo de entereza. Estos niños y niñas sin infancia, son vidas rotas, sin ilusión, sin esperanza, con pocas posibilidades de salir de la pobreza en la que han nacido. Sólo dando a conocer estas situaciones y planteándonos nuestros hábitos de consumo, podremos ayudarles a vivir de pie.