Eco Diario de la Palabra
 

TIEMPO DE JUSTICIA


Uno de los efectos que ha generado la globalización, es la cada vez más creciente desigualdad entre los que más tienen y los que menos. La urgencia de una ética que prime  la dignidad de la persona y sus derechos sobre el beneficio de unos pocos se hace cada vez más acuciante. Hablamos de justicia social.

Cada 20 de febrero la ONU invita a celebrar el Día mundial de la Justicia Social, recordando el compromiso de la comunidad internacional, de promover sistemas económicos basados en los principios de la justicia, la equidad, la democracia, la participación, la transparencia, la rendición de cuentas y la inclusión. Y destacando la necesidad de erradicar la pobreza y promover el empleo pleno y el trabajo decente, la igualdad entre los sexos y el acceso al bienestar social y la justicia social para todos.

El acceso al trabajo es una de las piezas necesarias para alcanzar la Justicia Social. Sin trabajo no hay dignidad, el Papa Francisco lo repite con insistencia. Pero él también nos advierte: no todos los trabajos son “trabajos dignos”… el trabajo negro, la contratación ilícita de mano de obra, los trabajos que discriminan a la mujer y no incluyen al que tiene una discapacidad, ofenden la dignidad del trabajador. Asimismo el trabajo precario es una herida abierta para muchos trabajadores, que viven con el temor de perder sus trabajos. Y hace un llamamiento: Que nada se anteponga al bien de la persona y al cuidado de la casa común.

Promoviendo los Objetivos de Desarrollo Sostenible y apoyando el Comercio Justo contribuiremos al logro de la Justicia Social. También reflexionando y comentando en nuestro entorno sobre si nuestras relaciones están basadas en el respeto, la participación, la inclusión, la equidad… ¿Te animas?