Eco Diario de la Palabra
 

VIVIR DE PIE… Y CAMINANDO

Billal, 18 años, Costa de Marfil. Caminó durante 2 años desde su país, vivió la crudeza del desierto del Sáhara, la explotación laboral en Argelia y las humillaciones constantes del bosque en Marruecos.

Hace poco, ya en España, estaba compartiendo su viaje con jóvenes de un instituto de Sevilla. Desde Cáritas hemos apostado por sensibilizar y visibilizar la realidad de la movilidad humana. En el diálogo, un chico le preguntó si alguna vez pensó en abandonar y volver a su país. Billal tomó aire, movió los ojos como si estuviera recordando el momento y le dijo mostrando esa cara de resurrección cuando uno se encuentra con la Vida:

  • Sí, por supuesto. Pero me di cuenta que cuando tienes un fin y sabes que Dios te acompaña, eres imparable. Y decidí seguir.

El silencio que se produjo en el aula es el mismo que se repite cuando descubrimos, desde el contacto diario con personas migrantes en el Proyecto Nazaret de Cáritas donde el trabajo, la fuerza y la vitalidad que estos jóvenes nos transmiten. Un silencio que cuestiona a una sociedad que, por no escuchar, se pierde la riqueza de una Vida que nos llega escondida en otros ropajes culturales, en otros rostros diferentes, en otras lenguas y expresiones.

Frente a una Europa sumida en el miedo, que responde con muros y vallas, los cristianos y cristianas tenemos la oportunidad de aprender lecciones de resistencia, de vivir de pie, mirando al frente y caminando junto a Dios con rostro multicolor.

Hoy es el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo. De nuevo, tenemos la oportunidad de darnos cuenta de aprender, de ver que corremos el riesgo de permanecer, como antaño, en la Pasión, y no descubrir la riqueza de la diversidad que nos regalan tantos hermanos y hermanas que conviven con nosotros. Ellos nos enseñan, nos muestran la imagen de un Resucitado que nos enseña el único camino de la VIDA, el que se anda en el encuentro mutuo que nos enriquece y dignifica.

El hombre que camina

El hombre que camina, es el nombre de una escultura de bronce fundido creada por Alberto Giacometti en 1961.

Representa a un hombre caminando, deformado, estirado y extremadamente fino y delgado. La figura se disuelve pero sin llegar a desaparecer del todo. Un hombre a mitad de camino entre el ser y la nada… La nada es el silencio ante la muerte del Señor, la oscuridad, el miedo, el frío…

La miro y me veo.

Si TU no estás no tengo fuerza. Siento el vacío ante la vida, ante la muerte ante la herida. Cuando parece que nada tiene sentido, cuando me rindo en la fe, siento que me cuesta sentirte resucitado. A veces, como Tomás, necesito ir más despacio, aunque sé que me esperas con Amor.

La vida está llamada a ser Pascua, a vivirla entre la vida entregada y la vida recibida. Estás aquí conmigo, me coges de la mano y me alzas. Me pones de pie, a caminar, sin nada. Solo Tu.

Caminar, moverse, andar, trasladarse, abrir puertas, ir hacia al otro lado… Vivir de pie, vivir resucitada.

 

ELIGE #VIVIRDEPIE

Sólo si lo has experimentado puedes entender la diferencia: vivir es, principalmente, tomar postura. Vivir no es respirar solamente. Vivir no es cumplir años solamente. Vivir es el modo en que vives, en que tú eres tú. Y siempre es una decisión. Las circunstancias nos vienen dadas casi siempre. Pero cómo las vivimos siempre es nuestra decisión, por mínimo que sea el espacio que se nos permite decidir. ¿Estás enfermo? Elige cómo vivir la enfermedad. ¿Estás solo? Elige cómo vivir la soledad. ¿Estás en plena época de triunfos? Elige cómo triunfar.

Dicho de otro modo, toma postura. Sé señor, señora, de ti. Elige #vivirdepie. Es nuestra propuesta para esta #Cuaresma 2019.

Estira la espalda. Levanta la cabeza. Ponte de puntillas si es necesario. Pide ayuda. Déjate llevar por quien te quiera en pie. Endereza el corazón y el alma y el espíritu… ¡y el cuerpo!

No sabemos del todo hasta dónde podemos llegar hasta que no nos enderezamos.

No sabemos del todo hasta dónde llegaremos a crecer si no empezamos. No se anda bien el camino si no vemos el horizonte y la meta, y para eso ¡hay que estar de pie! Cualquier situación es buen momento. Que nada ni nadie nos diga que no.

¿Algo te impide respirar? Toma aire, ensancha el espacio de tu tienda…

¿Algo te impide ver? Toma altura, abre los ojos y enfoca tu mirada…

¿Algo te impide caminar? ¡Vuela!

Estamos a punto de comenzar la Cuaresma. Un tiempo precioso para des-atarte. Un tiempo preciso para des-encogerte. Todo un proceso para estirarte al máximo, dar la mejor talla de ti mismo, de ti misma.

Vayamos poniendo nombre… vayamos detectando todo lo que nos impide #vivirdepie. ¿Por qué no? ¡Levántate!

¿Nos ayudamos?