Eco Diario de la Palabra
 

Testimonio de Resiliencia en los Premios Príncipe de Asturias. Por JoseFer Juan

Resiliencia en los Premios Príncipe de Asturias

 .

Hablamos de superación personal, de resiliencia, y muchas veces pensamos en pequeño. Como estrategias que nos ayudan a dar la batalla y vencer una circunstancia personal, pero se queda ahí simplemente: en la superación. Sin embargo, se ve de otro modo cuando adquiere relevancia mundial. Vamos a tomar este prisma para observar la resiliencia en los Premios Príncipe de Asturias.

 .

Ocho personas e instituciones han sido reconocidas con este mérito, como es costumbre. Han aparecido en los medios de comunicación con cierto impacto para el gran público, porque en sus ámbitos particulares ya eran figuras claramente destacadas. A muchos no los conocíamos, a otros sí. Pero han tenido la oportunidad de destacar por su sencillez, su admiración, su contribución a la humanidad.

 .

1test-artes-testNuria Espert. Premio de las Artes. Una mujer que se reconoce luchadora silenciosa, desde sus mismos inicios. Que ha sabido avanzar y crecer en un mundo muy masculino, adquiriendo prestigio y valoración entre sus compañeros. Supieron ser, ella y tantas otras personas de su generación, libres en un contexto difícil. Y, a pesar de sus muchas luchas y peticiones, algunas de éstas conservan su capacidad de diálogo y cuestionamiento. Sin revanchas.
.

.

.

1-4testJames Nachtwey. Premio de la Comunicación y Humanidades. Salta a la vista que en su trabajo ha pasado por lugares a los que probablemente nunca quiso ir a los que no volvería bajo ningún concepto. Ha sufrido en sus propias carnes, pero no tanto como aquellos a los que ha fotografiado. Su dolor es el ajeno, su mirada refleja al otro para sacarle a la luz. El suyo es el premio no sólo a lo que hace, sino a ser capaz de poner en juego sus valores y cualidades al servicio de los otros. Seguramente haya llorado incontables ocasiones revelando sus instantáneas. Él sabe, como ningún otro, lo que hay detrás de cada una de sus fotos.
.

.

1-3test

Mary Beard. Premio de las Ciencias Sociales. Es una de estas grandes mujeres que se ha hecho a sí misma. Cuya vocación comienza por la necesidad de pagar sus propios estudios, en excavaciones que después de devolvieron la pasión por la historia. Ganó (y ganamos) mucho más con su sacrificio de lo que ella imagina. Ha devuelto vida a lo clásico, a lo antiguo y en tantos momentos olvidado. Pero lo ha hecho, además, con la maestría de quien procura leer la historia desde lo pequeño y cotidiano, intentando dar voz a los (y las) más olvidados de los olvidados. Porque la historia se puede leer simplemente en la sucesión de emperadores, o ir más allá, a lo más complicado y difícil, e investigar el día a día de millones de personas que constituyeron realmente el Imperio. Ahí ha estado su gran labor. A la que se suma la no menos importante de hacer que su estudio llegue a un gran público y lo apasione. Ha sido un placer escuchar su discurso. ¡Muy recomendable en los tiempos de la amnesia social obligatoria!

.

.

1-6-testHugh Herr. Premio de la Investigación Científica y Técnica. Quizá el que menos presentación necesita hablando de resiliencia en los Premios Príncipe de Asturias. Su imagen lo dice todo. También su sencillez y la capacidad de convertir su herida en bien para la humanidad en su conjunto. Como ya sabéis, Hugh dedica todos sus esfuerzos a desarrollar tecnología que posibilite volver a caminar a quien perdió las piernas, sin preguntar por qué. Pero también de dar brazos a aquellos que los perdieron. Insisto, sin preguntar por qué. Lo suyo es una contribución general a infinidad de personas sufrientes del mundo. Su aportación es absolutamente necesaria, y qué pocos podrían hacer con igual pasión lo que él mismo hace. Verlo en pie significa esperanza.

.

.

1-9-testJavier Gómez Noya. Premio de los Deportes. A  un deportista no le es ajena la palabra resiliencia. En cada carrera, más en deportes tan exigentes como las pruebas combinadas estilo Triatlón, se pone a prueba la persona entera. Vemos cómo solucionan con tanta facilidad sus tensiones personales, que no tenemos del todo presente su sacrificio continuo. Cuando algo va mal, por pequeño que sea, se hace notar rápidamente.

.

.

.

.

1-2test-artes-testRichard Ford. Premio de las Letras. Leer el galardón rebuscando en su vida es un privilegio. Una historia de niño nada fácil, trabajador desde siempre por lo que cuenta, humilde al reconocer sus limitaciones e incluso defectos. De los que ha hecho, y aquí lo más grande, su mayor virtud. Un escritor con problemas de dislexia y falta de atención. Reconoce con gran sencillez que sólo es capaz de hacer una cosa al mismo tiempo. Su progreso definitivo hacia la literatura fue fruto de un robo, en el que se vio sin libros de Derecho ante sus exámenes. De aquellos lodos, estos tesoros. Una vida muy iluminadora en la que todo inicia desde abajo. Hasta entrados los veinte reconoce no haber leído prácticamente nada. Sus relatos dan muestra de ello, de alguna manera. No hunden, sino que esperanzan. Sus personajes, también resilientes.

.

..

1-7-testConvención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el acuerdo de París. Premio de Cooperación Internacional. Pocos sabrán el esfuerzo que hay que hacer para llegar a un gran acuerdo. Los que no tienen sensibilidad ecológica considerarán, sin lugar a dudas, que todo esto es un exceso y una pérdida de tiempo. Los que la tienen, y la mantienen a pesar de los pesares desde el compromiso personal, tomarán este acuerdo como un pequeñísimo y casi ridículo. Pero aquí hay acuerdo, victoria para seguir adelante, para seguir concienciando y sensibilizando, para crear espíritu común y límites claros. Llegar a trabajar en un organismo de Naciones Unidas para cuestiones humanitarias debe ser algo así como lidiar cada día con la impotencia y los grandes intereses, una especie de guerra en la que mantener la esperanza debe ser algo mucho más complejo de lo que creemos. ¡Felicidades! ¡Que sirva de respaldo!
.

.

1-8

Aldeas Infantiles SOS. Premio de la Concordia. Escuché en la radio a una persona de Aldeas Infantiles, que vivía en casa con varios muchachos de acogida. Sin lágrimas en los ojos, y con mucho orgullo, recordaba en la radio cómo se metía por las noches en su cuarto a llorar de impotencia no pocas noches y a la mañana siguiente se levantaba la primera para tomar su café, disfrutar de media hora de tranquilidad, y comenzar a despertar a los pequeños. Así un día y otro, sin descanso. Haciendo de su vida un hogar de acogida y dar una familia a quien no la tiene. Y éste es sólo un testimonio de los cientos que nutren y dan sabia a este proyecto. Sus inicios, para quien quiera leerlos, no nacen de la gloria ni de los premios, sino de la forma más humilde posible. ¡Cómo no premiar la resiliencia en los Premios Príncipe de Asturias de este modo!

 .

.

.

Esto sólo es un testimonio, quizá pequeño, una mirada a la riqueza y hondura que hay en la vida detrás de cada Premio. Aproximarse a lo que algunas veces llamamos grandeza humana, desde su pequeñez y su historia. ¡Doblemente gracias, por lo que son y por lo que hacen!

 .

Repito, al final del artículo, que merece la pena enormemente escuchar a Mary Beard en su discurso. Leer alguno de sus textos o escuchar uno de los documentales. Aplaudir la victoria de Javier Gómez Noya, como si fuera un aplauso a muchos, y disfrutar con cada una de sus carreras. O acercarse a Aldeas Infantiles SOS, por si se despierta algún punto de interés interiormente en nosotros y nos arremangamos un poco las manos. También leer una novela al menos de Ford y disfrutarla en sus personajes, excesivamente cercanos a la gente que ya conocemos. Ir al teatro con Nuria Espert, admirarse con la capacidad creativa de Hugh Herr, ver las fotos de Nachtwey y buscar algo de lo que reflejan, sufrir con ellas sin paliativos. Y, cómo no, apoyar con la vida cotidiana el acuerdo, cada uno de ellos y superarlos en lo cotidiano, que defienda la casa común.

.

.

José Fernando Juan

@josefer_juan

Las Asociaciones. Por JoseFer Juan

¿Quién empezó la asociación? 

 .

Mucho antes de que se hablara de los emprendedores sociales, personas con arrojo han tejido una amplia red de asociaciones en todas las ciudades. Cuando se investigan un poco, cuando preguntas por su historia, siempre das con alguien que al inicio decide abrir camino. Lo particular en este tipo de grupos suele ser toparse con una persona que convierte su sufrimiento en una oportunidad, que da la vuelta a su situación de soledad e incomprensión para hacerla encuentro, que del aislamiento y la falta de reconocimiento y visibilidad surgen grupos que se hacen presentes con actividades y organizan sus peticiones en las distintas administraciones.

 .

Quizá no todas las asociaciones, claro. Pero sí aquellas que tienen que ver directamente con las personas en riesgo, con algún tipo de diferencia, con situaciones dolorosas como punto de partida. Asociaciones contra el #AcosoEscolar, asociaciones de padres de niños con autismo (TEA), con hiperactividad (TDA-H), con “enfermedades raras”, y tantas otras (de las que seguramente formas parte o a las que te encuentras cercano), asociaciones de barrio ante determinadas problemáticas… Hoy, cuando ya nos parece normal acudir a ellas si estamos en una situación similar y nos organizamos a través de ellas, convendría preguntarse lo que hay en su origen.

 .

  • Personas que abandonan su soledad, porque saben que no estarán solas. Pero que se sintieron en algún momento aisladas, como si fueran extrañas a la norma y a lo que viven otros. Incluso personas que se aislaron a sí mismas al principio, que vivieron un cierto duelo y luto por lo que les había tocado vivir. Y no comprendían bien lo que estaban pasando.
  • Personas que abandonan la oscuridad. Y se hacen visibles, y buscan apoyos y apoyar a otros en lo mismo que ellas están viviendo. Rompen el estigma social, se enfrentan al no saber, al ser los primeros, a sus propias esperanzas y expectativas. Creando la asociación son visibles y juntos buscan formación, apoyar proyectos comunes, abrir espacios de entendimiento, ser comprensibles también para otros. Cobran relevancia social y una cierta importancia.
  • Personas que abandonan el victimismo. Ven una oportunidad de crecimiento. La experiencia de otros nutre y hace más fácil acoger y responder ante situaciones que, de otro modo, sin duda alguna provocarían muchas tensiones y malestares. La experiencia de otros, también su dolor y sufrimiento, se hace útil y transforma en prevención, acompañamiento, consuelo, empatía, escucha, consejo cercano.
  • Personas que abandonan la impotencia. Donde no había nada, ahora hay proyecto e interés, objetivos a lograr, actividades que generan encuentro. Diálogo en grupo que genera nuevas propuestas continuamente, en el que hay vida e interés mutuo, con responsabilidades que se rotan, con dinamismo, tejiendo nuevas relaciones. Personas que se unen a otras y hacen que sea posible lo que antes sólo fue deseo.
  • Personas que contagian. Seguramente al ver una asociación que funciona bien, otras nacieron sobre distintos asuntos. Seguramente hayan hecho bien no sólo a su “grupo”, sino a toda la sociedad. Seguramente no somos conscientes de todo lo que nos ha aportado, todo lo que ha normalizado, todo lo que nuestra sensibilidad hacia los demás en un mundo frío les debe, todo lo que han ido logrando poco a poco, paso a paso, persona a persona.

 .

A estas personas, que insisto que están aquí, a nuestro alrededor, habría que ponerlas un monumento. No he querido personalizar, porque no son pocas y temo olvidarme de alguna, y también en parte porque la asociación nunca se sostiene (o no debería al menos) sólo en una persona, por muy importante que sea. ¡Adelante y muchas gracias! ¡Sois fundamentales en nuestro mundo! ¡Vuestro testimonio siempre alienta!

.

.

José Fernando Juan

@josefer_juan

Simone Biles ¿todo va bien?. Por JoseFer Juan

José Fernando Juan. Profesor que aprende, persona en búsqueda. Actualmente es profesor en el colegio Marianista de Carabanchel. Colabora en iMision (evangelización digital) y entreParentesis (diálogo en las fronteras). 

Una vez al mes presentaremos una persona resiliente. Más allá de destacar el sufrimiento vivido y la capacidad de superación, y sin ningún ánimo de canonizar o endiosar a nadie, se trata de reflexionar sobre la propia vida. Porque afirmar “todo va bien” sólo puede nacer de una decisión vital… veamos algunos ejemplos, algunos testimonios…

.

Simone-Biles_NUP_171788_3775Terminadas las Olimpiadas, muchos miran el resultado final sólo en los medalleros. Cuántos oros, cuántas platas, cuántos bronces, cuántos diplomas. Pero el esfuerzo que todo deportista ha hecho hasta llegar allí, de por sí ya heroico, no siempre ha sido el mismo. El punto de partida de algunos, como es el conocido caso de Simone Biles, ha sido tremendamente largo y ejemplar. Su sonrisa y mirada inocente es tan milagrosa como su flexibilidad y potencia.

 .

Esta mujer de 19 años, que ya tiene un ejercicio bautizado con su nombre, nació en una familia indeseable. Si los primeros años de la vida marcan definitivamente a toda persona, los suyos estuvieron rodeados del alcohol y las drogas de su madre, la ausencia de su padre, y rodeada por sus hermanos. Los servicios sociales apartaron a los pequeños de su madre, que terminaron en casas separadas. Simone fue acogida por sus abuelos desde los tres años.

.

Condensado en un párrafo no nos hacemos cargo suficiente de lo que puede suponer algo así. Sufrimientos y heridas afectivas, desatención y desprotección, a lo que hay que sumar las preguntas que los jóvenes se hacen sobre sí mismos. Dudas que ella misma ha reconocido en alguna entrevista que todavía se hace, sobre cómo hubiera sido su vida, sobre el porqué de todo esto, y ante las que reconoce no encontrar respuesta ni ser ella quien debe darlas.

 .

Simone Biles comparte historia con miles de jóvenes desgraciadamente. Su historia nos suena familiar a más de uno, que si bien no lo hemos vivido en propias carnes, sabemos por alumnos o incluso amigos lo que supone algo así, lo devastador que puede llegar a ser para una persona enfrentarse a un pasado doloroso.

 .

p Simone-Biles_gymnastics-portrait_splitA los 6 años encontró una forma de enfocar su vida con pasión y comenzó a soñar. Quería ser la gimnasta en la que se ha convertido. No sólo en la parte técnica, sino en la parte humana. Un ejemplo de superación que ojalá cale en muchos jóvenes, sea ejemplo para otros en su misma situación.

 .

No puedo terminar el artículo sin referirme a sus abuelos, a su apellido Biles. No se convirtieron en héroes o salvadores, no la rescataron con sus propias fuerzas, sino que supieron reconducir sus sueños, acompañar su vida. Hubiera sido lamentable una respuesta protectora y condescendiente, aunque muy comprensible. Pero en lugar de eso, animaron a la hoy gimnasta a enfrentarse con un trabajo duro y constante, que sin duda aportaba sufrimientos nuevos y frustraciones. Hablamos de la gimnasta que conocemos deslumbrados por lo que hoy es capaz de hacer, sin ser del todo conscientes de la enorme trayectoria y sacrificados entrenamientos que hay detrás de cada uno de sus ejercicios.

 .

Por último, una mirada más que somos capaces de reconocer en Simone Biles. La de su equipo, su entrenadora y compañeras. En ellas se refleja el asombro. Quizá nadie mejor que ellas para admirarse por su camino, quizá sea ese grupo una familia ampliada en la que encontró el cobijo y coraje suficiente para seguir adelante, muy lejos, con un horizonte claro y concreto, con una meta que superar diariamente. Nadie puede pensar que lo que ha vivido y hecho Simone Biles lo ha conseguido sola, por muchas veces que vea repetido uno de sus maravillosos ejercicios de gimnasia. Si esperamos hasta el final descubrimos cómo su mirada se pierde al terminar hasta que encuentra el rostro amigo de aquellos que verdaderamente la conocen.

.

.

José Fernando Juan

@josefer_juan

¿qué hace sonreír a ÁLEX VILLAREAL?

¿Qué te hace sonreír? ¿Cuál es la fuente de tu alegría?

.

De siempre me considero y me consideran una persona alegre, feliz. En mi caso, que no quiero generalizar, en el pack de ser feliz siempre ha venido asociado el no hacerse muchas preguntas. A veces, querer saber el porqué, el origen, la ciencia que hay detrás de ciertas cosas hace que pierdan su magia, que se desvirtúen o que incluso puedas descubrir que son falsas o incoherentes. “En la ignorancia está la felicidad” que se dice. Pues bien, hoy me preguntan qué me hace sonreír, cuál sería la fuente de mi alegría. Y toca pensar.

.

Pienso que el ser alegre puede que tenga un componente genético y otro circunstancial, al menos en los primeros años de nuestra vida. Yo soy alegre porque mi padre es alegre, porque mi madre es alegre, porque cada uno de mis hermanos son alegres y porque todos mis amigos y amigas son alegres. Y así creo que es muy fácil ser alegre, cuando lo has visto desde pequeño, cuando lo has saboreado cada día de tu vida, en cada momento difícil o próspero de la vida. Al parecer la alegría se aprende y yo he tenido muchos y muy buenos profesores. Pero llega un momento en el que tu entorno cambia, la vida se acelera y se complica. Todo son retos, pruebas o entrevistas… o al menos así lo aprecias. Llegado ese momento la alegría se convierte en opción, hay que elegir ser alegre, pues ahora todo el entorno te incita a ser serio, precavido, desconfiado, alarmista, no necesariamente antónimos de la alegría, pero no muy amigos de ella. O sea, que finalmente la alegría es una opción, una opción de vida.

.

Me dan la vida y la alegría, el equilibrio entre estabilidad e incertidumbre. La estabilidad de mis pilares vitales: mujer, familia, amigos, fe y vocación laboral; y la incertidumbre de los retos que me aporta mi trabajo como profesor en un colegio, el bebé que viene en camino para revolucionar nuestras vidas o el propio devenir de las relaciones personales. Me hace sentirme alegre el haber discernido, tomado decisiones, y el haber arriesgado en la consecución de mis vocaciones. Sonrío porque estoy alegre y estoy alegre porque soy feliz.

.

Soy feliz porque tengo una mujer maravillosa, a la que no puedo mirar fijo más de dos segundos sin que aparezca una sonrisa o una lágrima en mi cara de emoción por haberla encontrado. Cumplo mi vocación de ser compañero de vida de alguien y amarla. Soy feliz porque de ese amor nacerá su primer fruto este año. Cumpliré mi vocación de ser padre. Soy feliz porque disfruto del amor y el ambiente en mi familia, de mis padres, mis hermanos y sobrinos. Cumplo mi vocación de hijo o hermano. Soy feliz porque el Señor me descubrió que mi vida laboral, tras una época de dar palos de ciego, se orientaba hacia la educación y orientación de jóvenes, cobrando sentido todo lo estudiado y realizado anteriormente. Cumplo mi vocación laboral. Soy feliz porque pertenezco a unas comunidades de fe que, explícitamente o sin saberlo, me ayudan y me orientan en el camino de la fe, centrándome y recordándome lo importante. Cumplo mi vocación comunitaria. Y soy feliz porque el Señor me acompaña, porque me siento querido, porque me siento acompañado. Cumplo mi vocación de Hijo, con mayúscula.

.

La alegría me ha venido de los momentos de oración con mi esposa, con mi comunidad, con mi familia y amigos, que me han permitido ahondar más en sus vidas, ellos en la mía y en la vida en general, descubriendo y/o recordando lo importante de ella.

.

Como a muchos, creo que me enseñaron bien a diferenciar lo absoluto de lo relativo. Mi alegría proviene de mis absolutos, no de mis relativos.

.

A mirar la vida, al parecer, también se aprende.

.

.

Álex Villarreal

¿qué hace sonreír a JOSÉ R. PALENCIA?

Soy un joven de 31 años que este año estoy en Granada viviendo la experiencia del noviciado. Con gusto y con sencillez comparto con vosotros aquello que me hace feliz, aquello que me hace sonreir en esta etapa de mi vida, pues ¿para qué lo quiere uno si no lo comparte?

 .

Me hace sonreír el sentirme llamado cada mañana a ser misionero, misionero en comunidad, misionero claretiano. Cada vez voy descubriendo con más fuerza cómo la comunidad es la primera misión, misión que uno no elige. Las personas con las que estoy compartiendo este tiempo, la comunidad que construimos y a la que somos llamados está siendo un regalo. Pongo mi alegría en tratar de construir la comunidad como lugar de perdón y fiesta, en la que por un lado abrazar cansancios, inquietudes y debilidades de otros, y por otro lado saber reir, alegrarse con los demás y celebrar todo lo que nos es regalado; y todo sin condiciones, más allá de si alguien me cae bien o mal.

 .

¿Y cuando no puedo? Porque muchas veces no puedo… Entonces he de mirar y saberme mirado con cariño por Dios (Mc 10, 21), saber que a pesar de todo él me ama, se vuelve la fuente de mi alegría, me hace sonreír. Me ayuda a ir teniendo un corazón menos duro para con los demás, más acogedor; me ayuda a acompasar mi corazón con el del prójimo, para poder vibrar en el encuentron con él, porque todos tenemos algo en lo que anhelamos ser acogidos, amados y dignificados.

 .

Algunas veces reconozco estar un poco ciego, y descubro con dificultad lo que me hace feliz. Ahora por ejemplo, soy voluntario en una parroquia del barrio de Almanjayar de Granada. No doy catequesis, ni llevo ningún grupo de jóvenes. No preparo ninguna reunión ni charla de ningún tipo. Soy uno más de un montón de personas que tratan de acoger la vida del que entra por la puerta, sea quien sea y traiga lo que traiga; y procuran escuchar lo que realmente la gente del barrio necesita, pues muchas veces damos sin escuchar. A veces siento que fracaso, que no hago nada o casi nada. Solo voy los viernes y estoy. Y ahora, despues de un tiempo voy dándome cuenta de lo difícil que es a veces caminar y acompañar sin ser protagonista, como uno más, de lo difícil que es permanecer al lado del que sufre en silencio y no es escuchado. Pero en medio de ese cáliz amargo, difícil de beber (Mc 10, 38), muchísimos días descubro una oportunidad para enraizarme en Dios, para saber por qué estoy donde estoy y para abandonarme a su amor, en los brazos de su ternura… ¿Y a quién no le hace sonreir sentirse así?

 .

Para mi, la fuente de mi alegría es ir descubriendo, tan solo intuyendo, un amor —el de Dios— que me va cambiando la forma de mirar, que me lleva al olvido de mí mismo por los demás, a renunciar dando la vida con alegría y sencillez de corazón. Para así mostrar mejor la sonrisa que brota del abrazo misericordioso de Dios y contagiarla a otros. Sonreír es amar.

 .

.

José Ramón Palencia

¿qué hace sonreír a ROQUE BICORO?

¿Qué te hace sonreír?

¿Dónde está la fuente de tu alegría?

.

ME HA MIRADO COMO HIJO Y ME SONRIÓ

 .

Es simpático mirar a uno mismo y decir algo que entusiasme e ilusione en el oído de otras personas. Miro la vida como algo eventual, porque no entiendo cómo llegó a mí, ni por qué la merezco. Por eso la miro como un regalo de Dios y como una oportunidad para entrar en la dinámica del encuentro más alegre con los demás.

.

Cada vez que me toca hacer un viaje hacia mi vida para encontrar sus razones, me viene a la memoria una frase de mi madre que nos repetía cuando éramos niños: “nunca dejes de sonreír, aunque estés agobiado, la sonrisa es la mejor enamorada de tu vida”. A partir de aquel momento, esta enseñanza doméstica ha orientado mi vida y ha ido consolidándose en el curso de mi experiencia de vida cristiana. De la misma forma ha estado presente tanto a la hora de ir madurando mi respuesta a la llamada, como en el esfuerzo cotidiano para ir superando las dificultades. La frase de mi infancia ha caminado conmigo y ha ido tomando otro sentido. Aún más, luego de superar unas experiencias apostólicas, de riesgo y de miedo, descubrí que alguien camina a mi lado, y no me abandona en la soledad. Siempre está presente en el momento oportuno, presente en las alegrías y cuando el dolor me atormenta. Por eso digo que Dios me regaló la vida, me la cuida porque me ama. Es una razón para sonreírle a la vida.

.

Desde entonces mi visión de la vida es más fresca ante los reveses del camino. Él te regala la vida para vivir en medio de una familia que te quiere, te regala la fe para vivirla y compartirla en la comunidad de creyentes, te llama sin condición para poder sentirte amado compartiendo el servicio de amor con los hermanos y con las hermanas, te regala un espacio de tiempo para poder deleitarte sonriendo con dolor; y salvar tu ilusión al borde de caer en el abismo de la eterna angustia y de la decepción. Esto me convence que Dios me hace privilegiado por acompañarme siempre y por contar conmigo en sus proyectos. Es así como me ha mirado como hijo, me ha honrado con su llamada y me ha enviado a sus creaturas.

.

Por tanto, el saber que la vida resulta ser una eterna fiesta cuando descubres que es Dios mismo quien te ama y te protege siempre, puede echar mi dolor al viento, puede arrancar de mí la pena y llenarme de alegría; el sentirme amado y hacer un esfuerzo para servir con libertad… esta conciencia vale tenerla como fuente para que salga una sonrisa alegre en los labios como expresión del amor que rebosa el corazón. Cada vez más se hace evidente que esta sonrisa, no solo es expresión sino presencia transformadora del poder de Dios que se nos revela a diario.

.

.

Roque Bicoro Eyaga Mokuy, Cmf.

TE MIRA COmPASIÓN. JMOV16. Testimonios de Fe y Vida

Un año más, queremos acompasarnos con la Jornada Mundial por las Vocaciones… y hemos recogido diferentes testimonios de diversas situaciones y vocaciones de fe y vida

.

Esperamos que te gusten y que te ayuden a re-descubrir que “TE MIRA COmPASIÓN”

.

¿cómo son tus miradas? ¿cómo es la mirada de Dios hacia ti y tu vocación?

entra a mirar… a ver qué ves…

.

TE MIRA COmPASIÓN

.

(pincha sobre las imágenes para leer cada testimonio)

pedro

.

.

.

.

.

.

.

.

Me llamo Pedro Belderrain. Soy Misionero Hijo del Corazón de María (Claretiano)

.

eva

.

.

.

.

.

.

.

.

Mi nombre es Eva Mª Matarranz Jimeno y tengo 44 años. Soy madre y esposa. Tengo dos hijos de 13 años y de 10 años.

.

cris

.

.

.

.

.

.

.

.

Me llamo Cristina Sáenz de Cenzano Lousa, soy juniora de la Congregación de las Religiosas de Jesús-María

.

crisluis

.

.

.

.

.

.

.

.

Somos Cristina y Luis, matrimonio desde hace algo más de 4 años.

.

josecristobal.

.

.

.

.

.

.

Me llamo Cristóbal José Galdeano Fernández, y nací en Mendoza, Argentina. El 2 de Octubre de 1988 fui ordenado sacerdote.

.

tina

.

.

.

.

.

.

Me llamo Teresia Tina Samosir, me conocen como “Tina”, y nací en Indonesia. Soy “juniora” de la congregación de misioneras claretianas de María Inmaculada

.

monjassuesa

.

.

.

.

.

.

Soy una mujer llena de sed de infinitud y plenitud, que cada día intenta dejar a Dios más espacio en su vida, que descubre en cada instante la grandeza de “despertenecerse”

.

maria

.

.

.

.

.

.

Me llamo María. Estoy estudiando Ingeniería. Estoy en la etapa de Formación en el Instituto Secular de las Hijas del Inmaculado Corazón de María (Filiación Cordimariana).

.

elsa

.

.

.

.

.

.

.

.

María Elsa Merino de la Vega, Religiosa de María Inmaculada Misionera Claretiana.

.

.

TE MIRA COmPASIÓN Monjas Trinitarias de Suesa. JMOV16

TE MIRA COmPASIÓN
Monjas Trinitarias de Suesa

.

1. ¿Quién soy, dónde vivo y qué hago?

comunidad monjas de SuesaSoy una mujer llena de sed de infinitud y plenitud, que cada día intenta dejar a Dios más espacio en su vida, que descubre en cada instante la grandeza de “despertenecerse”. Mi vida consiste en ser imagen que refleje a Dios-Trinidad, en transmitir más allá de las palabras, con el testimonio, con el gesto, con la acogida, con la mirada, con mi vida al Dios que me habita y transparentarLE.

Vivo en un Monasterio Trinitario, lugar o espacio donde se desarrolla la vida de las monjas, en una búsqueda constante del mismo Dios para ser su voluntad, a través de espacios y tiempos de soledad, de silencio, de relaciones sororales y Fiesta. El monasterio está situado en un pequeño pueblo de Cantabria, Suesa, bañado por la ría de Cubas. Nuestra vida no es tanto hacer como ser. La vida contemplativa es como la raíz del árbol, que no se ve pero aporta la estabilidad, el enganche a la madre tierra en el silencio callado, en la soledad donde se escucha el latido del amor de Dios, que posibilita que el tallo crezca, las hojas florezcan y los brotes den fruto.

.

2. En qué momento se encontró mi mirada con la de Jesús

Muy pronto sentí la mirada de Jesús en mi interior, no sabía ponerle nombre entonces, pero con el tiempo descubrí que eran sus ojos, su manera de mirar los que daban grandeza a mi vida. No era una manera física de mirarme, era una mirada que me abrazaba, que acogía todo lo que yo era, en donde reposaba, que me llenaba de ternura y me hacia sonreír y con ello mi interior se llenaba de luz, de ilusión, de confianza, de querer estar más con Él.

Descubrí con el paso del tiempo que algunas personas despedían luz al mirar, transparentando a quien daba sentido a su vida. Y aquí ya no pude más, y después de mucho llanto, dejé familia, grandes amigos, carrera, bienes, una vida que me gustaba mucho, pero que no me llenaba del todo y puse mi propia mirada y mi vida al servicio del Reino.

.

3. Si piensas en tu vocación, ¿qué hace que tu mirada sonría?

Mi mirada sonríe porque mi mirada no es mía, porque es Su mirada la que me permite sonreír con la mía. Mi mirada sonríe  porque mis ojos son puerta que me permite entrar en la transcendencia que vibra en este mundo. Mi mirada sonríe porque vivo la grandeza de un Amor sin límites que renuevo cada día.

.

4. ¿Qué miradas concretas crees que necesita la Iglesia hoy?

Necesitamos miradas de entusiasmo y compasión. Necesitamos miradas que acojan sin juzgar. Necesitamos miradas de misericordia. Necesitamos miradas críticas para construir. Necesitamos mirar a las periferias, a los refugiados, a las mujeres y niñas abusadas sexualmente, a los presos, a los portadores de VIH, a los enfermos mentales, a quienes nadie quiere…

 .

5. ¿Cuál crees que es la mirada propia de tu carisma vocacional

La de la libertad. Miradas que expresen libertad y ayuden a otros a ser libres, a opinar sin temor, a expresarse, a actuar. La mirada de todo trinitario tiene que ser profunda, transparente, acogedora, llena de misericordia y sonriente, para que a través de ella se cuele Dios. Necesitamos ritmos y estructuras que no encorseten el espíritu, sino que posibiliten dinamismos de crecimiento en la libertad de ser en Dios.

.

911197941-cormoran-planear-ave-pajaro-migratorio-en-el-aire

6. Elige un objeto que asocies con la mirada misericordiosa y dinos por qué

Elijo un pájaro planeando con las alas extendidas, disfrutando de su ser en plenitud, con una mirada global. Su mirada es de observar y no juzgar. Mira con perspectiva de altura, de objetividad. Sus alas están abiertas, su mirada está abierta a la novedad que llegue. Sus ojos están situados en los laterales de su cabeza, de tal manera que su mirada no es chata y plana, sino capaz de abarcar toda la realidad, en una visión amplia y circular.

.

.

TE MIRA COmPASIÓN José Galdeano. JMOV16

TE MIRA COmPASIÓN
José Galdeano

.

Cuéntanos brevemente quién eres, dónde vives y qué haces…

cristobalMe llamo Cristóbal José Galdeano Fernández, y nací en Mendoza, Argentina. El 2 de Octubre de1988 fui ordenado sacerdote en esta misma ciudad. Mi primer destino fue una parroquia del centro de la ciudad y estuve estudiando Filosofía y enseñando Teología en el Seminario Diocesano y en el Instituto de Ciencias Religiosas. Entre los años 1987 y 1989, estudie Teología Moral en la Academia Alfonsiana de Roma. Desde hace 20 años, soy miembro de la Fraternidad Sacerdotal Ramón Pané. En estos años he vivido diversos países (España, México, Italia), al servicio de las diócesis que tuviesen necesidad de sacerdotes. Desde hace 8 meses, vivo en Vicálvaro, Madrid, desempeñándome como Párroco de la Parroquia de San Valentín y San Casimiro.

.

¿En qué momento se encontró tu mirada con la de Jesús?

Con el pasar de los años, más allá de la certeza que te da la fe en Dios, he podido descubrir la experiencia de la mirada de Dios en mi vida desde siempre. Más allá de los altibajos de mi época de juventud y de estudiante universitario, Dios puso en mi vida una joven mujer que me condujo, sin saberlo ninguno de los dos, hacia Dios. A través de una experiencia de noviazgo muy bonita, y participando activamente en la vida de la Iglesia por invitación e insistencia de mi novia, descubrí el llamado de Dios que estaba desde siempre en lo profundo de mi corazón. Más maduraba el noviazgo, más compartíamos, más iba comprendiendo que Dios quería de mi otra cosa. Fue entonces que decidí hacer un retiro espiritual, y en el encuentro a solas con Él, entendí de dónde venía esa sensación hermosa y difícil de entender, por la cual me sentía empujado desde lo más hondo de mi mismo, a entregarme en los brazos de Dios, sin saber con claridad hacía dónde me llevaría todo esto. Así fue que, entrando en el seminario lleno de preguntas, sentí con toda certeza, que había dado el paso correcto. Y que Dios estaría allí conduciéndome serenamente.

.

Si piensas en tu vocación, ¿qué hace que tu mirada sonría?

Durante estos años de sacerdocio, casi 28, sonrío cuando pienso que todo fue como desde un principio. Dios que me decía “sígueme”, y yo que no sabía hacia dónde. Apenas entrado en el Seminario, soñaba con ser un cura simple, de campo, como el Santo Cura de Ars. Nunca fui al campo, no tuve una parroquia simple, ordenado sacerdote estudié filosofía en la universidad estatal, y luego teología en Roma. Enseñé teología durante 20 años. Y fueron pocos los años vividos en mi querida tierra natal. Nada fue como pensé. Y así, cada vez, debí decir que “si”, sin saber hacia dónde. Pero al mismo tiempo, experimenté siempre los mismo: la paz que Dios concede cuando nos entregamos confiadamente a Él. Y me sentí profundamente amado.

.

¿Qué miradas concretas crees que necesita la Iglesia hoy?

Creo que la Iglesia debe mirar, como lo hizo Jesús, al hombre de hoy así como es, con sus aciertos, sus riquezas, sus grandes avances; y con sus grades desaciertos, sus miserias, sus pobrezas, para amarlo sin límites y hasta lo más profundo, para poder acompañarlo en el camino de la búsqueda de una vida digna y feliz. No estar más a la defensiva, no buscar condenar a nadie, entregarse, como lo hizo Jesús por todos, tratando de seducir el corazón del hombre desde el amor desinteresado. Hacer lo que nos pidió Jesús: trabajar duro para facilitar el encuentro de Dios con el hombre, convencidos que sólo ese encuentro personal puede cambiar la vida del hombre y de la humanidad.

.

¿Cuál crees que es la mirada propia de tu carisma vocacional?

Creo que es la mirada del “buen” pastor. Y ese es mi carisma vocacional: ser el pastor que ama y cuida a sus ovejas. Ser un hombre que más allá de todo, ama al hombre concreto que tiene al lado, y lo ama como es. Y se entrega por él, siendo como Él, Jesús, el Buen Pastor.

.

Elige un objeto que asocies con la mirada misericordiosa y dinos por qué.

calidMi objeto preferido ha sido un cáliz bajito, de pié ancho y de boca muy grande. Porque así quiero que sea mi sacerdocio. Porque creo que no hay distancias grandes entre el “cielo” y la “tierra”, Jesús con su Resurrección nos ha acercado. Porque quiero estar bien asentado en la tierra, muy consciente de mi tiempo y de mi gente. Porque quiero tener una boca grande para estar muy abierto hacia Dios, muy lleno de Dios, para todos puedan beber de Él.

.

.

Cristóbal José Galdeano

 

TE MIRA COmPASIÓN María Armas. JMOV16

TE MIRA COmPASIÓN
María Armas

.

1. Cuéntanos brevemente quién eres, dónde vives y qué haces…

maría Armas¡Hola! Me llamo María y soy, como tú, una hija amadísima del Padre. Podríamos decir que soy una persona normal y corriente. Estoy estudiando Ingeniería, soy de Tenerife (Islas Canarias) y es aquí donde vivo. Estoy en la etapa de Formación en el Instituto Secular de las Hijas del Inmaculado Corazón de María (Filiación Cordimariana).

.

2. ¿En qué momento se encontró tu mirada con la de Jesús?

Mi mirada se encontró con la de Jesús desde que abrí los ojos. Aunque recuerdo de forma especial un momento en el que me dejé mirar y descubrí el amor tan grande que habitaba en los otros ojos. Y a pesar de que a veces le aparte la vista y mire hacia otro lado, Él no se cansa de hacerse el encontradizo: está en mi familia, en la clase, en la naturaleza, en cada persona con la que hablo, en las “casualidades”… mire a donde mire Él está ahí.

.

3. Si piensas en tu vocación, ¿qué hace que tu mirada sonría?

¡¿Qué no hace que mi mirada sonría?!

Aunque si tuviera que elegir… Mi mirada siempre sonríe cuando se encuentra con mis hermanas. La fraternidad es un don precioso que crece vivamente aun cuando la distancia y el ritmo de vida de cada una podrían ser una dificultad. A pesar de vivir en una isla, sumergida en mi carrera y pendiente de estar en diferentes ámbitos… a pesar de todo lo que me diferencia de mis hermanas… ¡Estamos unidas en el Corazón de María! Ella salva todos los impedimentos y nos une como si tuviéramos un solo corazón. ¡¿Qué menos que sonreír?!

.

4. ¿Qué miradas concretas crees que necesita la Iglesia hoy?

Una mirada de misericordia, de humildad y de acogida: una mirada capaz de aceptar los fallos y debilidades propios y de cada persona, abierta a la novedad, una mirada que nos impulse a vivir con más intensidad que todos somos hermanos, miembros de un mismo cuerpo.

Una mirada de esperanza y alegría: ¡CRISTO VIVE! Él es nuestra luz a pesar de toda oscuridad, nuestra paz a pesar de la dificultad. Vivir y experimentar un amor tan grande no se puede callar, ¡tenemos que anunciarlo!

Una mirada atenta a las necesidades del mundo: de los más pobres y olvidados, de mis vecinos y familia, de los excluidos y de los compañeros de clase y de trabajo. Una mirada que nos ayude a ponernos en movimiento para salir al encuentro del otro.

.

5.  ¿Cuál crees que es la mirada propia de tu carisma vocacional?

Sin duda, es una mirada maternal… con la ternura y el cariño que una madre dirige a sus hijos, que sin dejar de ser realista es capaz de ver todo lo bueno que tiene cada persona. Una mirada abierta, que se renueva con entusiasmo y esperanza.

.

cruz6. Elige un objeto que asocies con la mirada misericordiosa y dinos por qué

La Cruz. ¿Por qué? Simplemente porque abrazarla solo es posible desde la misericordia y porque en ella encontraremos siempre el mayor ejemplo de mirada misericordiosa. Además, no hay misericordia que no esté relacionada con una cruz, ni cruz que no necesite misericordia.

.

.

María Armas

Filiación Cordimariana