Eco Diario de la Palabra
 

DIA INTERNACIONAL DE CONCIENCIACIÓN SOBRE EL RUIDO -¿Tu ruido interior es un agente contaminante?

El ruido interior es un agente contaminante “invisible”. Lo llevamos siempre con nosotros allá donde estemos, no hay escapatoria, y además, siempre ha sido así, porque así es nuestra naturaleza humana. Puede ser tan perjudicial como el ruido exterior, como otros agentes contaminantes.

Porque también puede producir efectos negativos, tanto fisiológicos como psicosomáticos. Su impacto en la salud individual y en la calidad de vida está aceptado y muchos son los estudios que lo investigan con rigor científico.

Por eso, ya en el siglo IV d. C. un Padre del Desierto creó una buena práctica sonora para sanear el ruido interior, un método para disminuir los pensamientos erróneos que no sólo hacen daño, sino que distorsionan la realidad.

Él decía que esta visión ilusoria, además de ser el origen de gran parte del malestar, no expresaba la verdadera naturaleza del ser humano, que era imagen y semejanza de su Creador. Su método consistía en sanear el ambiente interior contaminado, regándolo con algo que sería como un agua pura y cristalina. Era sencillo: consistía en repetir frases de la Sagrada Escritura que irían sanando el corazón herido además de afianzarle en su verdadera naturaleza.

Os propongo que, en los actos del Día Internacional sin Ruido, éstos finalicen con dos minutos de silencio en vez de uno. El primero para ser consciente del ruido ambiente que os rodea y el segundo, para tomar contacto con los pensamientos, y también con los sentimientos y con las necesidades que durante ese minuto tengas y sean como sean, que te lleves suavemente una mano a tu corazón y te digas: éste, ésta soy yo… y te sonrías.