Eco Diario de la Palabra
 

ELIGE #VIVIRDEPIE

Sólo si lo has experimentado puedes entender la diferencia: vivir es, principalmente, tomar postura. Vivir no es respirar solamente. Vivir no es cumplir años solamente. Vivir es el modo en que vives, en que tú eres tú. Y siempre es una decisión. Las circunstancias nos vienen dadas casi siempre. Pero cómo las vivimos siempre es nuestra decisión, por mínimo que sea el espacio que se nos permite decidir. ¿Estás enfermo? Elige cómo vivir la enfermedad. ¿Estás solo? Elige cómo vivir la soledad. ¿Estás en plena época de triunfos? Elige cómo triunfar.

Dicho de otro modo, toma postura. Sé señor, señora, de ti. Elige #vivirdepie. Es nuestra propuesta para esta #Cuaresma 2019.

Estira la espalda. Levanta la cabeza. Ponte de puntillas si es necesario. Pide ayuda. Déjate llevar por quien te quiera en pie. Endereza el corazón y el alma y el espíritu… ¡y el cuerpo!

No sabemos del todo hasta dónde podemos llegar hasta que no nos enderezamos.

No sabemos del todo hasta dónde llegaremos a crecer si no empezamos. No se anda bien el camino si no vemos el horizonte y la meta, y para eso ¡hay que estar de pie! Cualquier situación es buen momento. Que nada ni nadie nos diga que no.

¿Algo te impide respirar? Toma aire, ensancha el espacio de tu tienda…

¿Algo te impide ver? Toma altura, abre los ojos y enfoca tu mirada…

¿Algo te impide caminar? ¡Vuela!

Estamos a punto de comenzar la Cuaresma. Un tiempo precioso para des-atarte. Un tiempo preciso para des-encogerte. Todo un proceso para estirarte al máximo, dar la mejor talla de ti mismo, de ti misma.

Vayamos poniendo nombre… vayamos detectando todo lo que nos impide #vivirdepie. ¿Por qué no? ¡Levántate!

¿Nos ayudamos?

 

Que nada te turbe

Nada te turbe, nada te espante todo se pasa.

Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza,

quien a Dios tiene nada le falta sólo Dios basta.”

Santa Teresa de Jesús.

Nada te turbe.

¿Qué me puede hacer tambalear?

¿Qué o quién puede descolocar mi vida?

Nada te espante.

¿Qué me da miedo, me inquieta, me quita la paz interior?

¿Qué temo o a quién temo?

Dios no se muda.

Dios no cambia. No abandona. Permanece. ¿Está presente en mi vida?

¿Me he alejado de Dios? Mis metas ¿ya no son sus metas?

La paciencia todo lo alcanza.

La virtud que ayuda a afrontar la adversidad. La calma, el sosiego, la serenidad, el autocontrol, el equilibrio interior.

¿Afronto lo que me ocurre con serenidad o voy acelerado/a?

¿Me detengo que lo que importa o voy pasando página?

Quien a Dios tiene, nada le falta.

¿Qué llena mi vida? ¿Quién llena mi vida?

¿Me empeño en consumir, en llenar mi tiempo, en tener la agenda completa?

¿Siento un profundo vacío interior?

¿Qué es lo que da sentido a mi vida? ¿Quién?

La fe en Dios, la oración, da fuerza para avanzar.

¿Cultivo mi interior? ¿Fortalezco mi fe?

Nada más quiero, nada más Cristo

Mª Antonia París

https://www.youtube.com/watch?time_continue=3&v=mKRLw2zkc8s

Esperar contra toda esperanza III

Seguro que conocéis la historia de Anne Frank. Fue una mujer resiliente porque a pesar de su trágica vida, perseguida por ser judía y recluída en el campo de concentración nazi, tuvo la fuerza necesaria para hacer frente a estas adversidades, superarlas y transformarlas en algo positivo, su diario, El diario de Ana Frank.

Boris Cyrulnik, nació en el seno de una familia judía. Con cinco años presenció cómo sus padres eran deportados y asesinados en un campo de concentración. Realizó varios estudios, entre ellos psiquiatría, para analizar los acontecimientos de su propia vida. Es autor de Los patitos feos. La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida.

También Víctor Frankl, neurólogo y psiquiatra que sobrevivió al Holocausto tras permanecer recluido en cuatro campos de concentración. Sus padres y otros familiares no consiguieron resistir y murieron durante el internamiento. A partir de esta experiencia, y debido en parte al sufrimiento experimentado, desarrolló un acercamiento revolucionario a la psicoterapia que hoy es conocido como logoterapia. Es autor de El hombre en busca de sentido.

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento (…) La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste (…) Las ruinas son a menudo las que abren las ventanas para ver el cielo (…) El hombre se autorrealiza en la misma medida en que se compromete al cumplimiento del sentido de su vida”.

Esperar contra toda esperanza II

Hoy vamos a recordar algunos personajes bíblicos que supieron esperar contra toda esperanza y además, salieron renovados y fortalecidos, aportando lo mejor de ellos a su entorno.

¿Conoces la historia de Jose? Era el hermano más pequeño y los celos y envidias de sus hermanos le llevaron a verse vendido como esclavo fuera de su familia y su patria.

“Vosotros intentasteis hacerme mal, Dios intentaba convertirlo en bien, conservando así la vida a una multitud, como somos hoy” (Gn 50,20)

O el caso de Job que pierde todo, hasta su propia salud y es capaz de reponerse en lugar de buscar explicaciones racionales donde muchas veces no se pueden encontrar.

O el apóstol Pablo, que llegó a encontrarse en situaciones sumamente difíciles y pudo aprender a estar en paz en medio de ellas:

Sé andar escaso y sobrado. Estoy avezado a todo y en todo: a la saciedad y al hambre; a la abundancia y a la privación “Todo lo puedo en Aquel que me conforta” (Filipenses 4, 12-13).

Y así, en cada momento poder decir: lo pongo todo en manos de Dios porque “en la tormenta, Señor tú eres mi calma”.

Esperar contra toda esperanza

Con frecuencia vernos en el espejo de otras personas nos ayuda a avanzar, a reconstruirnos, a aprender a ser personas resilientes, a orar…. ¡a vivir!

Mª Antonia París, fundadora de las Misioneras Claretianas con el P. Claret, fue una mujer resiliente, una mujer que supo esperar contra toda esperanza y que quiso que cuantos venimos detrás, lo recordemos siempre.

Este año, vamos a prepararnos para su fiesta, el 17 de enero, recordando a otros muchos testigos que también lo vivieron desde situaciones muy diversas. ¿Te apuntas?

“Y una vez que la tormenta termine, no recordarás cómo lo lograste, cómo sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa sí es segura. Cuando salgas de esa tormenta, no serás la misma persona que entró en ella. De eso se trata esta tormenta.”   Haruki Murakami

¿Conoces la historia de Tim Guenard?: https://www.youtube.com/watch?v=K8af2JBB7vc

RESILIENCIA. Por Víctor Vallejo

POR MUY MAL QUE VAYAN LAS COSAS,  ¡TODO VA BIEN! 

 .

Comenzamos nuestra andadura hacia la realización personal presentando a una mujer modelo que afrontó una grave dificultad desde una actitud alegre. Ella será un claro ejemplo de que es posible seguir estando a gusto con uno mismo y con la realidad aun cuando nos toque vivir situaciones graves. Esta admirable mujer, en definitiva, nos ayudará a entender que por muy mal que nos vayan las cosas,  ¡todo va bien!

.

Betany Hamilton era una adolescente con un futuro prometedor en el mundo del surf. Ya con 12 años había sido segunda en el campeonato Nacional sub-18 de Estados Unidos, compitiendo con chicas mucho mayores que ella. Contaba con las cualidades y los patrocinadores necesarios para llegar a ser la primera a nivel nacional, pero un 31 de octubre de 2004, mientras entrenaba en Hawái, un tiburón tigre le amputó su brazo izquierdo de un solo mordisco. Bethany tenía tan solo 13 años cuando toda su vida parecía venirse abajo.

.

La propia Bethany, en su web oficial, cuenta cómo afrontó esta crisis existencial. Ella logró salir a flote gracias al amor de su familia, el apoyo de sus amigos y su fe cristiana. Tras reponerse físicamente, pasó una temporada replanteándose su futuro. ¿Qué hacer? ¿A qué dedicaría su vida, cuando todo su afán estaba puesto en ser una surfista profesional? Rezaba junto a su madre pidiendo a Dios que la ayudara a elegir, pensó en ser fotógrafa…, pero nada le satisfacía tanto como surcar las olas en su tabla de surf. Así que, llegados a este punto, tomó una decisión definitiva: aprender a surfear de nuevo con un solo brazo, algo que no resultó fácil, pero que mereció la pena porque consiguió regresar al mundo de la competición y ser lo que realmente le hacía feliz.

.

¿Qué podemos aprender del caso de Bethany Hamilton? Lo primero que me viene a la mente es una frase de Nietzsche citada por Victor Frank en su famoso libro El hombre en busca de sentido. La frase reza así: “Quien tiene un por qué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo”. 

.

El primer paso para vivir una vida plena es encontrar un por qué para vivir que sea lo suficientemente sólido para no depender ni de bienes pasajeros ni de los vaivenes de la vida. El tiburón arrancó a Bethany su brazo, pero no logró llevarse a las profundidades del abismo su razón para vivir. Su portavoz, a los pocos meses de la tragedia,   declaró: “Ella cree que logró llegar a tierra sólo porque cuando perdió el brazo Dios le tenía algo reservado. Ahora su objetivo fundamental es utilizar su propia experiencia para ayudar a otros. Quiere hablar de las mujeres que hacen surf y de su fe. Bethany no desea que digan que es valiente o una heroína. Sólo quiere ser natural, ser ella misma”. Hoy en día, Bethany reconoce que la pérdida de su brazo ha sido el trampolín perfecto para dar a conocer al gran público su lema de vida (una frase que yo mismo extraje de un documental sobre su vida): “Servir a Dios con toda mi vida y ser luz para el mundo.”

.

Otra enseñanza que nos aporta el caso de Bethany es que somos libres para elegir cómo vivir la vida, pero no para elegir qué me va a pasar el día de mañana. Es decir, nuestra libertad no es ilimitada o, lo que es lo mismo, por mucho que nos empeñemos, no llegaremos a ser Dios, dueños absolutos del devenir de la vida. Tras su accidente, Bethany tenía la excusa perfecta para haberse amargado la vida a sí misma. ¿No tenía todo el derecho del mundo a enfadarse con la vida cruel? Es más, desde su opción cristiana, podía haberse enfadado seriamente con Dios: “¿es así como tratas a tus hijos? Mira lo que has permitido: dejarme sin futuro y sin brazo”. Pero no fue así: Bethany no eligió que el tiburón le atacara, pero sí eligió volver a montar en una tabla de surf y a aprovechar la fama para difundir sus valores humanos. En esto consiste la verdadera libertad.

.

Las personas reactivas, como nos recuerda Covey, son las que continuamente echan la culpa de lo que no hacen o logran a las circunstancias. Por ejemplo, en el caso de Bethany, una respuesta reactiva sería: no he conseguido competir porque un tiburón me amputó el brazo. Por el contrario,  las personas proactivas concentran su energía en lo que está en su mano hacer y aceptan su responsabilidad sin echar balones fuera. Siguiendo con el caso de Bethany, ella fue proactiva porque asumió que ella no era responsable de haber perdido un brazo, pero sí estaba en su mano volver a aprender a mantener el equilibrio en una tabla de surf. Sólo las personas proactivas son responsables de su propio éxito. Las personas reactivas sueñan con ganar un día la lotería para ver cumplidos sus sueños.

.

Hay un concepto que está ahora en boga: ‘resiliencia’. Nombra a la capacidad de superar las dificultades, saliendo fortalecido de éstas. En un mundo que apuesta por la cultura del mínimo esfuerzo y la búsqueda del confort, no está mal recordar que tanto la resiliencia como la perseverancia y el esfuerzo son condiciones del verdadero éxito. Si no, ¿cómo habría logrado recomponer su vida Bethany Hamilton sin estos valores?

.

Espero que Bethany Hamilton os haya resultado fuente de inspiración en vuestra carrera a la vida feliz y alegre. Recuerda: por muy mal que te vayan las cosas, todo va bien, si quieres. ¡Tú decides! 

.

.

Víctor Vallejo