Eco Diario de la Palabra
 

Oración de Adviento

Mira que estoy a la puerta llamando. Si alguno escucha mi llamada y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo (Ap 3, 20) 

 

 .

Te escucho y no te oigo,  

      Tantas veces… 

Te espero y no te encuentro,  

      Tanto, tanto… 

Y Tú, Señor, viniendo  

      Siempre .

.

Y yo esperando, buscando, deseando… 

Porque todo comenzó con un encuentro,  

seguimos en la vida caminando,  

buscando un rostro y unas manos que nos quieran invitar,  

que quieran entrar en nuestra casa. 

.

Y Tú, Señor, siempre viniendo. 

Y yo, Señor, siempre buscándote. 

En lo grande y en lo pequeño,   

.

Por los siglos de los siglos…

.

.

Rosa Ruiz, Claretiana

@rosaruizarmi

ORAR BAJO LA LLUVIA. Por Consuelo Ferrús.

ORAR BAJO LA LLUVIA 

.

ImagenEn el mes de septiembre orábamos con esta imagen. Es una imagen muy apropiada para el lema del curso: TODO VA BIEN.

.

¿Todo va bien? Pero si llueve, pero si hace frío, pero si estoy agobiado por…

¿se puede cantar bajo la lluvia? Es una decisión, como decimos en el lema.

.

En Adviento retomamos esta imagen y proponemos orar con ella, pero con una variante. En Adviento somos invitados a levantar la cabeza porque se acerca nuestra liberación. Pedimos con los cantos de la liturgia que LOS CIELOS LLUEVAN AL JUSTO, QUE LA TIERRA SE ABRA Y BROTE EL SALVADOR. Son imágenes preciosas. Todo el cosmos queda afectado por la venida de Jesús, el Salvador, el Libertador, el Alfa y el Omega de la historia, origen y meta de todo el Universo.

.

Puede ser que andemos agobiados. Preocupados. No estamos bien. Pero podemos orar y disponernos para acoger esta Lluvia, que es el mismo Jesús.

.

Disponte para un momento de oración.

.

  • ImagenInvoca el Espíritu Santo para que te ayude a orar como conviene a tu vida. En este momento.
  • Respira hondo, pacifica todo tu ser. Al inspirar visualiza el mismo Espíritu que llena tu ser, te llena de su amor, su sabiduría… o recita el nombre de Jesús. Es el único Nombre que puede salvar (Hc 4, 12)
  • Visualiza en concreto la dificultad que te agobia, te entristece… e imagina que sobre esa dificultad llueve la gracia, llueve la misericordia,  llueve la bendición, llueve la salud,  llueve JESÚS. El que vino, viene y vendrá para dar vida, para dar la salud a los enfermos,  liberar a los oprimidos, a traer luz a los ciegos,  y a todos el perdón y la gracia (Lc 4, 16-21)
  • Imagina que te metes debajo de esa “lluvia”, que retiras cualquier paraguas que pueda bloquear, impedir que te empapes bien.  Contempla la imagen y métete en la escena.
  • Aviva la actitud de confianza en que podrás llegar a danzar bajo esa lluvia de gracia y bendición que viene con Jesús.
  • Da gracias porque “cualquier cosa que pidáis en mi Nombre yo lo haré” (Jn 14, 13; Mc 11, 24)

 .

.

 

María Desata los nudos. Oración

MARIA-DESATANUDOS-2María de Nazaret,

Mujer y compañera de camino, mira cómo estamos…

Míranos, Madre, tan liados, tan cerrados, tan atados, tan poco libres.

Míranos, María, tan liados, tan enfrentados, tan solos en el fondo de nuestras batallas mutuas.

Míranos Tú, compañera de camino, tan liados, tan cansados, tan perdidos, tan necesitados de luz y claridad.

María de Nazaret, María Inmaculada,

Tú que nos haces fácil el camino,

Mira este nudo en el estómago que te traigo y no sé cómo deshacer.

En tus manos de madre lo pongo. En tu corazón de madre. En tu mirada de madre.

Para que Tú me pongas con tu Hijo, ahora y siempre.

 .

Rosa Ruiz, Claretiana

@rosaruizarmi

ORAR – LA VIRGEN DESATANUDOS. Por Consuelo Ferrús.

LA VIRGEN DESATANUDOS

.

En esta nueva pista de oración voy a sugerir simplemente ¡invoca a María! Para que todo vaya bien, lo mejor posible. Sé que es un tema complejo, discutido. Me estoy refiriendo a María de Nazaret, la madre de Jesús, la madre de Dios (Theotokos). Unos la endiosan, en el verdadero sentido de la palabra, la divinizan, olvidándose de que fue una mujer de carne y hueso, de nuestro pueblo… Otros la marginan de su vida, quizá afectados en contra de una devoción mariana sensiblera, “con flores de virtudes postizas” diría Mª Antonia París, que en nada afecta a una vida más evangélica.

.

Esto no va a ser un tratado de mariología. Solo quiero transmitir algunas convicciones que tengan relación con la oración.

.

VIRGEN DESATANUDOSHay muchas advocaciones marianas, muchas y variadas. Algunas unidas a leyendas, situaciones concretas de la manifestación local o actuación de María… ¿cuántas conoces? Normalmente hacen relación a lo que ella es: en ella tomó carne el Hijo de Dios, el Enmanuel, Jesús el Salvador (Lc 1, 35; 2, 11; Mt 1, 21-23) y lo que hace: es la Mediadora entre Dios y el ser humano (Jn 2, 1-11), siempre madre y todo lo que eso significa: refugio, auxiliadora, compañera. Por ella nos vino Jesús, ella es camino hacia Él. Ella no es Dios, pero es la criatura que más cerca ha estado y está de Él. Tal como leemos en el texto de las Bodas de Caná ¿qué puede negarle un hijo a su madre cuando ésta se lo pide. Jesús nos entregó al pie de la cruz a su madre (Jn 19, 25-27) y cada discípulo puede llevársela a su casa, si lo desea, tenerla entre sus cosas más queridas. María es madre de la Iglesia, ningún sufrimiento de sus hijos le resulta indiferente, por eso podemos invocarla para que ella presente nuestras necesidades a su Hijo, vivo y presente a todos los tiempos. INVOCA A MARÍA con fe, con confianza de hijo, de hija.

.

Hay una advocación muy querida por el Papa Francisco que es la Virgen desatanudos. Él se encontró durante su estancia en Alemania con esta imagen, del pintor Johann Melchior Georg Schmittdner, realizada en torno al año 1.700 y comenzó a difundirla a su regreso a Argentina. Me parece una imagen muy sugerente. Aparece la Virgen Inmaculada, asistida por unos ángeles que le van pasando una cinta con nudos, para que ella los desate.

.

¿Quién no tiene uno o varios nudos en su vida? Situaciones de lío, enmarañadas, complicadas… que nos hacen decir “las cosas no van bien”. Enfermedades, conflictos en la relación, penurias económicas… la pista para orar hoy es presentar esos nudos a María y permitir con nuestra fe y confianza que ella los desate presentándolos a su Hijo. Como en las Bodas de Caná, junto a la confianza en Jesús, nos pide también: “Haced lo que Él diga”, escucha Su Palabra y llévala a la práctica.

.

.

Consuelo Ferrús, rmi

@consuelormi

Nos aúpas hacia Ti. Oración

aúpas.

Dicen que siempre nos escuchas,

que nuestras alegrías y nuestras miserias nunca caen en saco roto.

Y creo que es verdad, porque he sentido tu aliento en tantas tardes vacías

Y tu presencia amable y dulce cuando mi corazón te agradecía feliz.

.

Dicen que siempre nos escuchas,

y nos aúpas hacia Ti, y nos crecen alas.

Y es entonces cuando nuestros ojos ven mejor,

nuestros pies llegan más lejos,

nuestra espalda sostiene más hermanos,

nuestro corazón vive con más intensidad y ternura.

.

Dicen que siempre nos escuchas,

y cada oración que llega a Ti es un brazo que nos aúpa contigo,

Y así, oración con oración, clamor con clamor compartido,

somos uno, somos familia, somos tuyos.

Y a fuerza de subir hasta Ti -cada vez que te pedimos y otros piden­-

cada día seremos un poquito más altos.

Más tuyos.

.

.

Rosa Ruiz, Claretiana

@rosaruizarmi

.

.

 

ORAR – PARA QUE TODO VAYA BIEN. Por Consuelo Ferrús.

PARA QUE TODO VAYA BIEN 

.

Es nuestro lema: TODO VA BIEN… así lo he decidido. La segunda parte es muy importante. No elegimos las cosas que nos pasan. Sí elegimos cómo vivirlas. Se nos repetirá por activa y por pasiva…

.

Desde las pistas de oración queremos hacer una pequeña aportación para esto. Es la ORACIÓN DE INTERCESIÓN. Es decir, rogar por otra persona. Es precioso el episodio en el que Abrahám intercede por el pueblo de Sodoma, regateando ante Dios para evitar la destrucción de este pueblo (Gn 18, 16-33). También se nos recomienda en 1Tim 2, 1 “que elevemos oraciones por todos los hombres”. Vemos en el Evangelio al mismo Jesús intercediendo por otros: todo el capítulo 17 de S.Juan es una oración de intercesión por los discípulos, y por todos los que creerán a través de su testimonio y predicación. El Señor pide por cada uno de nosotros. Pide al Padre que cuide de nosotros. Pide sobre todo la UNIDAD, como el Padre y Él son UNO. Sabe que es algo costoso y que solo con ayuda de Dios podrán vivirla los discípulos.

.

En la cruz vuelve a interceder, esta vez por sus enemigos, pide al Padre los perdone (Lc 23, 34)

.

Creo en la fuerza y la “eficacia” de la oración de los hermanos y hermanas, vivos o difuntos. Es lo que llamamos la comunión de los santos. Por eso también procuro tener muy en cuenta las necesidades de aquellas personas que me piden a mí que rece por ellas.

.

Pero también confieso que no he dejado de preguntarme si es bueno este modo de orar. Y he llegado a la conclusión de que debe ser agradable a Dios. Es una manera de decirle al Padre: acuérdate de… necesita que le eches una Mano. Es una manera de contribuir a que las cosas le vayan mejor a ese hermano nuestro, con la ayuda de Dios. Pues cuando un padre oye a uno de sus hijos o hijas pidiendo, intercediendo por otro hermano o hermana se le conmueven las entrañas y hace todo lo que puede y más por ese hijo más débil o necesitado. Así es Dios. Le pedimos que lo cuide especialmente,  le haga sentir su cariño,  le dé fuerza ante la adversidad, le mueva con creatividad a sacar de dentro todas las posibilidades de superación, que no se hunda…

.

Por otra parte, este modo de orar implica poner en el centro al hermano y su necesidad. Implica el olvido de mí y mis historias, grandes o pequeñas, lo cual hace bien porque nos descentra.

.

En la práctica, se puede hacer de muchas maneras. La oración de intercesión va por medio de Jesús que es el Intercesor, el Mediador por excelencia entre Dios y el ser humano, y por medio de Él le presentamos a tal o cual persona. Lo traemos a la mente, al corazón y lo depositamos con fe en el Corazón de Dios. Él tiene mucho más interés que nosotros en que ese hijo sea feliz, y nunca lo abandonará.

.

También en el Corazón de María Madre, auxiliadora, abogada (como decimos en la Salve) pendiente de las necesidades de sus hijos e hijas, podemos poner a nuestros hermanos. Ofrecer un Rosario en esta clave intercesora, a quien le vaya este tipo de oración vocal. Ella siempre nos devolverá otra tarea: “Haced lo que él diga”. Porque no basta con decir “Señor, Señor” sino hacer la voluntad de Dios, que es vivir en el amor.

.

También se puede recitar alguna oración ya compuesta, por ese hermano o hermana. Acompañamos estas pistas con una oración.

.

Pidamos con fe. Aceptemos activamente lo que venga, con la misma actitud de María: “Hágase Señor”. Tú Señor sabes lo que más me conviene, aunque ahora no lo entienda, no lo vea. Vivamos siempre el amor. Busquemos el Reino de Dios y su justicia, lo demás se nos dará por añadidura (Mt 6, 33)

Todo va bien. Oración

Gracias, Señor,

Gracias por todo. Porque todo va bien.

Sí, también por la lluvia que me está empapando cuando esperaba el sol.

Por el viento que no ha dejado nada en su sitio cuando te pedía un poco de calma.

Y gracias sobre todo porque me das la capacidad de decidir.

De aprender a ver y a mirar.

De elegir ser feliz.

De apostar que todo va a ir bien porque la lluvia está llena de sol y el viento de calma.

Gracias Señor, porque sigues enseñándome a cantar bajo la lluvia y disfrutar de tantos charcos donde a veces me meto…

Benditos charcos que me llevan a Ti y me devuelven a mí misma.

Todo va bien

 

(Rosa Ruiz rmi)

ORAR – DECÍDETE A ORAR

Desde las distintas secciones de esta web vamos a insistir en el LEMA: TODO VA BIEN, así lo he decidido. Porque eso de estar bien o mal, no depende tanto de lo que nos pasa por fuera, al vaivén de lo que la vida nos depara esperada o inesperadamente, sino que es un OPCIÓN, una determinada actitud ante la vida, una óptica, una DECISIÓN. Pero esta decisión requiere un entrenamiento en distintos ámbitos. No es mágico ni automático.

.

¿Cómo ayuda la oración para ello? Nos serviremos de imágenes, de textos, de oraciones, de testimonios, que nos van a facilitar esa decisión, desde la perspectiva propia de la oración.

.

Al leer la segunda parte del lema “así lo he decidido” me vienen a la cabeza las palabras de una maestra de oración, Santa Teresa de Jesús, que habla de “determinada determinación” para emprender este camino hacia la fuente de Agua viva, que es Cristo, el amigo, el Amado. Orar es también una decisión. Esta sería la primera pista. DECÍDETE A ORAR.

.

¿Y por qué nos conviene tomar esta decisión de orar? ¿Y por qué nos viene bien orar para poder decir siempre y en toda ocasión “Todo va bien”? La oración es vida, (no es un “rato” de oración) es una relación personal yo-Tú, y este Tú es especial, muy especial. Es un Tú que nos sustenta como Buen Padre, es totalmente digno de nuestra confianza porque es Amor (1Jn 4, 8), su Palabra es de fiar y nos dice que nos ama con entrañas de madre, nos cuida, nos protege, nos acoge y restaura por dentro… nos dice que Él mismo ha tomado la decisión de salir a nuestro encuentro para regalarnos vida en abundancia, que quiere cenar en intimidad con cada ser humano y charlar, y hacer fiesta, y escuchar nuestras preocupaciones, aspiraciones… y hasta danza con cada ser humano que acoge esta invitación suya, tan contento como le pone que abramos nuestra puerta. La oración nuestra es respuesta a este deseo de Dios de hacernos felices.

.

Decídete a dar una oportunidad a Dios. Háblale como un amigo habla con otro amigo. Abre tu corazón con todo lo que lleves dentro. Él escucha, no desoye ni una sola de tus palabras. Lo ha demostrado a lo largo de la historia y solo pide tu fe, tu confianza. Él saca lo mejor que hay en ti, lo conoce porque te ha creado como un objeto valioso, y si no fuera así no te habría creado.

.

Muchas veces la causa de nuestras desdichas, la raíz, es la falta de amor, no sentirnos valorados tal como somos, por los demás, o por nosotros mismos. Mira a ver si no, ¿qué te impide hoy decir que todo esté bien en tu vida? ¿qué va mal? ¿Cuál es la raíz? Permite, con determinada determinación, con paciencia, escuchar en tu corazón las palabras de tu Dios y dale una oportunidad. Créelas porque van dirigidas a ti personalmente. Con un Dios como es el Abbá de Jesús, nuestro Papá también, no desaparecerán las dificultades, pero nos sabremos en buenas Manos. Contempla a un bebé en brazos de su madre… espera así, junto a Su pecho cuando arrecie la tempestad. Decide no soltarte de su lado y Él actuará. Y persevera en esa decisión. No dudes. Eso es la fe, te sepas o no el Credo. Podemos con Él decir “Todo va bien” porque Él es Amor. Con Él nos invade una secreta esperanza de que siempre, la última palabra es la Vida.

.

Esta canción te puede ayudar a orar:

.

.

.

Consuelo Ferrús, rmi

@consuelormi

Al ritmo de las horas. Oración

ORAR AL RITMO DE LAS HORAS (THOMAS MERTON)

 .

Tiene que haber un momento del día

en que el hombre que hace planes

olvide sus planes y actúe como si no tuviera plan alguno.

Tiene que haber un momento del día

en que el hombre que tiene que hablar guarde silencio,

deje de dar forma a teorías en su mente

y se pregunte a sí mismo: ¿Acaso tienen algún sentido?

Tiene que haber un momento en que el hombre de oración

acuda a orar como si fuera la primera vez en su vida que lo hace;

en que el hombre que toma decisiones deje de lado éstas,

como si todas ellas hubieran perdido su validez,

y aprenda una sabiduría diferente:

distinguir el sol de la luna,

las estrellas de la oscuridad,

el mar del árido desierto,

y el cielo nocturno del perfil de una montaña

 .

.

SALMO del AMANECER

.

amancer

El Señor Dios está presente donde brilla el nuevo día

en la humedad de la hierba que está brotando.

El Señor Dios está presente

donde las florecillas silvestres son conocidas tan sólo por Él.

El Señor Dios pasa de improviso, en el viento,

cuando la noche desciende sobre la tierra.

Él, que es infinitamente grande,

ha concedido a sus hijos una participación en Su propia inocencia.

Sólo Suyo es el más dulce de los amores,

cuya llama pura respeta todas las cosas.

Dios, al que pertenecen todas las cosas,

las deja por completo a sí mismas.

Nunca las toma para Sí mismo,

como hacemos nosotros, para destruirlas.

Las deja donde están.

Nunca deja de darles todo cuanto son, sin pedir que se lo agradezcan;

pero ellas tienen que recibirlo todo de Él,

y ser amadas y alimentadas por Él, y crecerán y se multiplicarán,

y de este modo habrán de ensalzarle.

Él vio que todas las cosas eran buenas, pero no disfrutó de ellas.

Vio que todas las cosas eran hermosas, pero no las quiso para Sí.

Su amor no es como el nuestro. Su amor no es posesivo

Su amor es puro porque no necesita nada.

 .

.

A LA TARDE

.

atardecerSeñor y Dios mío, no tengo ni idea de adónde voy.

No veo el camino ante mí. No puedo saber con certeza dónde terminará.

Tampoco me conozco realmente a mí mismo, y el hecho de pensar que estoy cumpliendo tu voluntad no significa que la esté cumpliendo realmente.

Pero creo que el deseo de agradarte, de hecho, te agrada.

Y espero tener ese deseo en todo cuanto hago. Espero no hacer nunca nada que se aparte de ese deseo. Y sé que, si lo hago así, Tú me llevarás por el camino recto, aún cuando puede que yo no lo sepa.

Por eso confiaré siempre en ti, aunque parezca estar perdido y en las sombras de muerte.

No he de temer, pues Tú estás siempre conmigo y jamás vas a dejarme solo frente al peligro.

 .

.

SALMO NOCTURNO

.

anochecerSeñor, recibe mi oración, dulce como humo de incienso

que sube de mi corazón lleno de preocupaciones.

Alzo mis manos en sacrificio vespertino. Señor, recibe mi oración.

Encuentro al hombre en mi camino.

Cuando empieza a maldecir y me amenaza, Señor, guarda mis labios.

No responderé. Guía mis pasos en la noche mientras sigo mi camino.

Quizá pertenezca a algún otro Señor que no es tan sabio y bueno.

Escucha mi oración. Confiaré en ti.

Si ponen sus trampas en mi camino, si me apuntan con sus pistolas,

Tú guiarás mis pasos, yo seguiré adelante.

En la oscuridad, ellos nunca verán.

Señor, a ti levanto abiertos y brillantes ojos llenos de fe en la noche.

TU eres mi protección, tráeme a casa.

Y recibe mi oración, dulce como humo de incienso

que sube de mi corazón lleno de preocupaciones.

.

.

 

 

 

ORAR – A TODA HORA

A TODA HORA

 .

El otro día, caminando en oración, disfrutando de la brisa matinal, me venía el verso bíblico: “el Señor Dios se paseaba por el jardín a la hora de la brisa” (Gn 3, 8) buscaba entonces y sigue buscando la compañía de los seres humanos. Se me ocurrió que de cara al verano, ya estemos disfrutando de vacaciones o sigamos trabajando, las pistas para orar pueden ser sencillamente orar a toda hora, cada una con su característica peculiar: al amanecer estrenando esperanza, al mediodía con todo el calor, al atardecer cuando declina el día, invitando al descanso, a compartir en familia, al anochecer recogiendo los frutos del día, cuando todo entra en calma de nuevo… este tiempo de verano es más propicio para el encuentro con la naturaleza y podemos dejarnos contagiar por su ritmo, el ritmo de las horas, y acompasar nuestra oración con ella.

Toda hora es posibilidad de encuentro, de oración, si estamos con los ojos abiertos, el corazón deseoso y dispuesto, el amor ardiendo, como en Emaús. La hora de la brisa puede ser la mañana o la tarde  y ¡cómo se agradece! La brisa es el momento y la circunstancia en que Dios se deja oír (1Re 19, 9-13). La brisa es su voz. Pero como es tan suave, hay que estar alerta, atentos a ese susurro.

 .

Y todo lugar puede ser también ocasión de ese encuentro, pues Él se manifestó en el monte Tabor, en el Horeb, en el mar de Tiberíades, en la nube mientras atravesaban el desierto, hasta nuestros infiernos personales llega su presencia. “A toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje” (Sal 19, 5) “Nada escapa de su mirada” (Sal 139)

 .

Vivir así, orando en todo tiempo y lugar, precisa una nueva sabiduría, la de la vigilancia, la de una vida en alabanza continua, de quien se sabe criatura amada y sostenida cada segundo por su Creador. Los Himnos de la Liturgia de las Horas son composiciones literarias preciosas que pueden ser también de gran ayuda para nuestra oración. Dice Thomas Merton en su “Libro de las Horas”:

 .

“Aprendamos a meditar sobre el papel. El dibujo y la escritura son formas de meditación. Aprendamos a contemplar las obras de arte. Aprendamos a orar en las calles o en el campo. Sepamos meditar no sólo cuando tenemos un libro en las manos, sino también mientras estamos esperando el autobús o viajamos en tren. Sobre todo, entremos en la liturgia de la Iglesia y hagamos que el ciclo litúrgico pase a formar parte de nuestra vida, dejando que su ritmo penetre en nuestro cuerpo y en nuestra alma.”

 .

El verano nos ofrecerá multitud de ocasiones para rezar, meditar, agradecer… quizá también sufrir algo. Vivámoslo en comunión con Él, en todo momento, con plena atención a su paso. Que no pase de largo (Gn 18, 3).

.

.

Consuelo Ferrús, rmi

@consuelormi