Eco Diario de la Palabra
 

Sólo quiero estar contigo. Oración

SOLO QUIERO ESTAR CONTIGO

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Señor, tomo la gran decisión
y me siento en este sillón tan cómodo y amarillo.
Antes he abierto del todo la ventana.
Para verte mejor, para que entre el canto
del Espíritu Santo y de esos pájaros
que me transportan en el tiempo.
Ya no queda nadie en la casa.

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Estamos solos. Tú y yo.
Tú con toda Tu Gloria
y yo en pijama. Lo sé, no son formas Señor,
no son formas de abrirte el alma,
pero me faltan las ganas y ando un poco triste.

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Quizá porque no me atrevo
a amarte minuciosamente. Y te dejo
para otro rato, pues estoy ocupado
soñando con viajes y bibliotecas
o unas vistas encomiables del mar o de unos ojos.
Señor, no quisiera cansarte con mis monsergas.

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Cuéntame de Ti, mi Dios, cuéntame
del porqué de este cielo gris, del significado
de todos estos pájaros 
que acuden tan puntuales al alma.

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Levanto la cabeza para verte 
entre las nubes de mi negligencia.

Descruzo las piernas atento a cualquier resquicio

de Tu envolvente Presencia.
¡Qué majestad tiene la brisa! ¡Qué belleza 
ostenta la gracia de la vida!

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Perdona el desorden. Espera, deja 
que quite de ahí esos libros y esa pereza.
¿Qué puedo ofrecerte Jesús mío?

Quisiera que estuvieses a gusto en mi casa.
Descansa, no Te vayas. Entre todas estas palabras
mira a ver si encuentras alguna que sirva
para amarte, o que venga al caso
para alguno de Tus inefables designios.

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De esos que el mundo ni por asomo sospecha.
Señor, no Te pido nada. Hoy
sólo quiero estar Contigo,
y que podamos contemplar el cielo juntos.

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Guillermo Urbizu

Espíritu divino. Oración

Espíritu divino

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Luz de Dios,

disipa la tiniebla de mis dudas
y guíame.

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Fuego de Dios,
derrite el hielo de mi indiferencia
y abrásame.

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Torrente de Dios,
fecunda los desiertos de mi vida
y renuévame.

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Fuerza de Dios,
rompe las cadenas de mis esclavitudes
y libérame.

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Alegría de Dios,
aleja los fantasmas de mis miedos
y confórtame.

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Aliento de Dios,
despliega las alas de mi espíritu
y lánzame.

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Vida de Dios,
destruye las sombras de mi muerte
y resucítame.

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Ven, Espíritu Paráclito,
Espíritu creador y santificador,
Espíritu renovador y consolador,
Espíritu sanador y pacificador.

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Ven y concede hoy a tu Iglesia,
reunida en el Cenáculo
con María,
la experiencia de Pentecostés.

 

(Ángel Sanz Arribas, cmf)

 

GESTOS DE RESURRECCIÓN. Oración

GESTOS DE RESURRECCIÓN
 .
Sé de quien da cariño gratuito sin recibir respuesta alguna.
Sé de quien vuelve a asomarse a la comunidad cristiana
tras años de ruptura por heridas aparentemente incurables.
Sé de quien escucha pacientemente cada día y cada noche los dolores ajenos poniendo en ellos suavidad, dulzura y por ello curación.
Sé de quien tiene paciencia infinita.
Sé de quien  se goza en servir la cena a drogadictos, enfermos de sida, transeúntes varios y ofrecerles conversación y acogida.
Sé de quien en medio de la enfermedad
se viste con sus mejores galas para cantarle a la vida y al Señor de su vida.
Sé de quien con paciencia y amor sabe cuidar de los que le son encomendados.
Sé de quien sabe llorar con los otros cuando éstos lloran,
y reír y jugar con los otros, cuando éstos están felices,
o despertarles una sonrisa si están tristes.
Sé de quien se equivoca y se sabe perdonar a sí mismo.
Sé de quien sabe guardar silencio.
Sé de quien espera y espera…
aun cuando todo apunta a que no hay muchas razones para seguir esperando.
Sé de quien confía a pesar de las dudas.
Sé de quien se deja la piel en la defensa de quien no tiene defensor alguno.
Sé de borrachos del amor de Dios…
 .
Sé de semillas enterradas con Cristo que vuelven a brotar cada primavera…
y de corazones que renovadamente vuelven a consagrarse…
porque saben bien quién es el Amor de sus vidas…
 

EN TI Y EN MÍ. Oración

 

 Oh Dios te invoco a la puesta del sol: ayúdame a orar

y a concentrar en ti mis pensamientos,

porque por mí mismo no sé hacerlo.

Hay oscuridad dentro de mí, pero junto a ti está la luz;

Estoy solo, pero sé que tú no  me abandonas;

Estoy asustado, pero junto a ti está la ayuda;

Estoy inquieto, pero junto a ti está la paz;

En mí está la amargura, pero junto a ti está la paciencia;

No comprendo tus caminos, pero tú conoces el mío.

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(Dietrich Bonhoeffer)

ORACIÓN LIBERADORA

 

 

Padre, en el Nombre de Jesús, te pido que me bendigas

y me ayudes a entender que tú me amas.

Siempre, en toda ocasión. Esté como esté.

Con complejos, con culpas, con fallos, con posibilidades, con bondad a veces…

Ayúdame a reconciliarme conmigo mismo.

Que llegue a comprender que soy hijo, soy hija tuya y que para ti soy importante y me amas con todo tu infinito amor.

Gracias, Padre mío, llena todos los vacíos de mi vida con tu amor, libérame de toda la oscuridad, que todavía hay en mi corazón.

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Lléname de tu alegría y de tu paz.

Haz que brille tu rostro en mi vida.

Cicatriza todas las heridas que he recibido

y sana todos los recuerdos dolorosos de mi pasado.

Dame amor y fortaleza

para enfrentar los problemas de cada día.

Libérame del complejo de inferioridad, o de superioridad… de todo complejo. Que me encuentre con mi verdad.

Libérame del sentimiento de culpabilidad

por los males cometidos.

Tú me has perdonado, que yo haga lo mismo con quienes me ofenden, porque son hijos tuyos.

Gracias por tu amor, por tu perdón, por tu paz y tu alegría. Gracias, Señor, porque, a pesar de mis fracasos, de mis dudas y de mis complejos, tú me amas y me seguirás amando.

Nunca me darás por perdido, por perdida.

Gracias por haberme hecho así.

Tú sabrás por qué.

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BENDICIONES PARA EL NUEVO AÑO. Oración

BENDICION-.

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El Señor te bendiga y te guarde;

te muestre su faz y tenga misericordia de ti.

Vuelva su rostro a ti y te dé la paz (Núm 6, 24-26).

El Señor te bendiga,

hermano… hermana

(cf. Núm 6, 27b).

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BENDICIÓN IRLANDESA

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Que el camino salga a tu encuentro. Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano. Que vivas por el tiempo que tú quieras, y que siempre quieras vivir plenamente.

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Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron, pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron. Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos, pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles. Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron, pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día. Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.

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Que nunca caiga el techo encima de ti y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan. Que siempre tengas palabras cálidas en un anochecer frío, una luna llena en una noche oscura, y que el camino siempre se abra a tu puerta.

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Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte. Que el Señor te guarde en su mano, y no apriete mucho su puño. Que tus vecinos te respeten, los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, y el cielo te acoja. Y que la fortuna de las colinas irlandesas te abrace.

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Que las bendiciones de San Patricio te contemplen. Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero. Que la buena suerte te persiga, y cada día y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto al fuego, risas para que te consuelen aquellos a quienes amas, y que se colme tu corazón con todo lo que desees. Que Dios esté contigo y te bendiga, que veas a los hijos de tus hijos, que el infortunio te sea breve y te deje rico en bendiciones. Que no conozcas nada más que la felicidad. Desde este día en adelante, que Dios te conceda muchos años de vida, seguro Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.

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(Atribuida a San Patricio)

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SONRISAS. Oración

SONRISAS

 .

Señor, renueva mi espíritu
y dibuja en mi rostro
sonrisas por el gozo de tu Palabra

por la riqueza de tu Bendición.

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Que mis ojos sonrían diariamente
por el cuidado y compañerismo
de mi familia, de mis amigos y de mi Comunidad.
Que mi corazón sonría diariamente
por las alegrías y dolores que compartimos.
Que mi boca sonría diariamente 
con la alegría y regocijo de tus trabajos.
Que mi rostro dé testimonio diariamente
de la alegría que tú me brindas.
Gracias por este regalo de mi sonrisa, Señor.

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Amén.

SOLO EN EL ESPÍRITU. Oración

En todo momento Señor

Siento la tentación de solicitar Tus milagros.

Milagros en mi vida

Milagros de salud

Milagros de triunfo

Milagros de felicidad

Milagros de alegría

Milagros de fe.

 .

Pero

Tú no viniste

a traer milagros,

sino a enseñarme a mí

a hacerlos.

Y el mayor de los milagros

que Tú me has revelado

supera todo cuanto yo podía desear:

Que soy hijo

y que Tú me amas,

me habitas,

me llevas,

me alimentas…

 

La vida que Tú me das

es tu propia vida en plenitud.

Solo el Espíritu

puede ayudarme

a administrar esta increíble herencia.

Solo el Espíritu

puede enseñarme

el modo de darte gracias.

Solo el Espíritu

puede inspirarme

el suficiente respeto para acogerlo.

Solo el Espíritu

puede suplir

mi falta de fe.

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Louis Evely (Tú me haces ser)

ORACIÓN PARA PEDIR EL BUEN HUMOR

 

Dame, Señor, una buena digestión y también algo que digerir.

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Dame la salud del cuerpo con la necesaria mortificación para que, de mi parte, sepa conservarla del mejor modo posible.

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Dame un alma santa, Señor, que haga ante tu mirada lo que es bueno, para que, al ver el pecado, no se espante, sino que encuentre el medio para arreglar la situación.

 .

Dame un alma que no conozca el enojo, que ignore la murmuración, que desconozca las quejas y los suspiros. Y no permitas que cuide demasiado esa pobre cosa que soy yo.

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Dame, Señor, el sentido del humor, la gracia de saber apreciar un chiste, para que pueda sacar de él, alguna alegría, aunque sea pasajera, y haga participar de ella a los demás.

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Todo esto, Señor, te lo pido por intercesión de María, Causa de nuestra Alegría. AMÉN.

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Sto. Tomás Moro

 

Busco tu rostro (San Anselmo). Oración

Busco tu rostro (San Anselmo)

 .

«Ea, hombrecillo, deja un momento tus ocupaciones habituales; entra un instante en ti mismo, lejos del tumulto de tus pensamientos. Arroja fuera de ti las preocupaciones agobiantes; aparta de ti tus inquietudes trabajosas. Dedícate algún rato a Dios y descansa siquiera un momento en su presencia. Entra en el aposento de tu alma; excluye todo, excepto Dios y lo que pueda ayudarte para buscarle; y así, cerradas todas las puertas, ve en pos de él. Di, pues, alma mía, di a Dios: ‘Busco tu rostro; Señor, anhelo ver tu rostro.’ Y ahora. Señor, mi Dios, enseña a mi corazón dónde y cómo buscarte, dónde y cómo encontrarte.

 .

Señor, si no estás aquí, ¿dónde te buscaré, estando ausente? Si estás por doquier, ¿cómo no descubro tu presencia? Cierto es que habitas en una claridad inaccesible. Pero ¿dónde se halla esa inaccesible claridad?, ¿cómo me acercaré a ella? ¿Quién me conducirá hasta ahí para verte en ella? Y luego, ¿con qué señales, bajo qué rasgo te buscaré? Nunca jamás te vi, Señor, Dios mío; no conozco tu rostro.

 .

¿Qué hará, altísimo Señor, éste tu desterrado tan lejos de ti? ¿Qué hará tu servidor, ansioso de tu amor, y tan lejos de tu rostro? Anhela verte, y tu rostro está muy lejos de él. Desea acercarse a ti, y tu morada es inaccesible. Arde en el deseo de encontrarte, e ignora dónde vives. No suspira más que por ti, y jamás ha visto tu rostro.

 .

Señor, tú eres mi Dios, mi dueño, y con todo, nunca te vi. Tú me has creado y renovado, me has concedido todos los bienes que poseo, y aún no te conozco. Me creaste, en fin, para verte, y todavía nada he hecho de aquello para lo que fui creado.

 ..

Entonces, Señor, ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo te olvidarás de nosotros, apartando de nosotros tu rostro? ¿Cuándo, por fin, nos mirarás y escucharás? ¿Cuándo llenarás de luz nuestros ojos y nos mostrarás tu rostro? ¿Cuándo volverás a nosotros?

 .

Míranos, Señor; escúchanos, ilumínanos, muéstrate a nosotros. Manifiéstanos de nuevo tu presencia para que todo nos vaya bien; sin eso todo será malo. Ten piedad de nuestros trabajos y esfuerzos para llegar a ti, porque sin ti nada podemos.

 .

Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca; porque no puedo ir en tu busca a menos que tú me enseñes, y no puedo encontrarte si tú no te manifiestas. Deseando te buscaré, buscando te desearé, amando te hallaré y hallándote te amaré».