Eco Diario de la Palabra
 

Gracias, Señor, he crecido

Y me miro al espejo 

del agua 

-del alma- 

transparente, 

siempre transparente. 

 

Y veo el fruto y la siembra y la espera 

y he crecido. 

 

Soy mis raíces y tu savia 

y el buen sol y el aire fresco. 

También las heladas del invierno 

que me hacían creer muerta 

por dentro. 

 

Y no era cierto. 

Iba creciendo. 

 

Soy lo que soy por pura gracia. 

Por pura savia tuya. 

También por honda poda. 

 

Has cuidado mi vida y lo agradezco. 

Sólo me queda repartir mi sombra 

con todo aquel que llegue 

hasta mi tronco.

TERNURA (Carmen Jalón)

Nuestra colaboradora Carmen Jalón ha publicado hace unos meses el libro TERNURA. 

He hecho Ejercicios Espirituales con Carmen dos veces, y me ha quedado siempre una profunda huella de palabras pronunciadas, ejercicios realizados (oración personal, danzas, ejercicios corporales, cuentos, propuestas de sanación…). Cuando me regaló su libro, fue como revivir los Ejercicios y revivir sentimientos positivos y llamadas: la mente de principiante, los gestos cálidos, la llamada a ser como niños, el abandono en las manos del buen Padre, la compasión, la aceptación de la fragilidad propia como “una oportunidad para despertar nuestra ternura”.

Ternura, dice Carmen en una entrevista para la Revista Vida Nueva, no es sentimentalismo, tiene que ver con desenfocarse de uno mismo e interesarse genuinamente por el otro y dejarse tocar por su historia; si motivado por una sana intención, te centras en él con tu mirada, con tu escucha, con la suave caricia, se produce en ti un cambio cerebral cuyo resultado es el silenciamiento mental del que brota el reconocimiento de su dignidad y se produce la sintonía de corazón a corazón. Si no somos sensibles al sufrimiento de otros, nos volvemos indiferentes. Es la cultura de la indiferencia de la que habla el Papa Francisco.

Vivir el “aquí y ahora” nos permite desarrollar una auténtica interioridad porque estamos cultivando una “actitud del corazón, que vive todo con serena atención, que sabe estar plenamente presente ante alguien sin estar pensando en lo que viene después, se entrega a cada momento como don divino que debe ser plenamente vivido” (Laudato si’ 226)

En vez de criticar, juzgar o culpabilizar, podemos arropar la pequeñez de los demás. También la propia. Acogernos en la fragilidad esponja los corazones.

A falta de participar en algún curso con ella directamente, lo cual es muy recomendable, podemos empezar por la lectura de este sencillo y profundo libro.

Oración de la Mañana de M Antonia París

Día 28 de junio. Celebramos el 206 aniversario del nacimiento de Mª Antonia París, fundadora con S.Antonio Mª Claret de las Misioneras Claretianas.

Ella comenzaba cada día con esta oración que os invitamos a hacer también vuestra:

 

Dios mío, Trino y Uno,

Padre, Hijo y Espíritu Santo;

te suplico que te dignes iluminarme con tu infinita Sabiduría,

para que te conozca a Ti y me conozca a mí,

y conozca también lo que Tú quieres que haga,

para servirte y amarte con todo mi ser

hasta el extremo que es posible en esta vida con tu gracia.

 

Enséñame, Dios mío, todo lo que conviene

para toda la familia que me has confiado en general

y para cada una de mis amadas hermanas en particular.

Dígnate iluminarnos para que conozcamos

todo lo que tú quieres de cada una,

para que seamos dóciles,

y no resistamos a tus inspiraciones

y santísima Voluntad.

Haznos a cada una copia viva de Nuestro Señor Jesucristo.


Con tu Omnipotencia infinita ayúdanos

para poder discernir todo como Tú quieres,

pues ya sabes, que no podemos nada

absolutamente sin tu gracia y asistencia.
Dígnate comunicarnos a todas Tu Divino Amor,

que es la miel que endulza todas nuestras amarguras,

suaviza las cosas ásperas,

facilita las difíciles y nos lleva en sus brazos …,

pues el amor lleva la carga sin carga,

y aunque sea muy pesada, con el amor no lo sentimos.

Concédenos, Señor, la gracia de amarte tanto como nuestro espíritu desea.

Te pido el espíritu de la santa pobreza evangélica.

Amén

COMER Y BEBER

¿Cómo puedo dar gracias a Dios,

si me da de comer y beber sólo a mí,

y mi vecino sufre hambre y sed…?

¿Cómo podré decir entonces:

gracias, Señor, por la comida?

¿Y debo alabar a Dios

si viste sólo mi cuerpo y da habitación a mi familia

mientras mi vecino está desnudo

y duerme en la calle?

¿Cómo podré decir entonces:

alabada sea la bondad de Dios?

¿Debería dar gracias a Dios

porque me ha elegido a mí,

mientras millones de hombres

viven en la oscuridad?

¿Debería rezar entonces:

te doy gracias, Señor,

por ser uno de tus elegidos?

 

Hijo mío: No te doy de comer y de beber

para que sólo tú puedas hartarte y estar alegre.

Te doy comida para que la compartas

con tu vecino que padece hambre:

satisfecho por ti, reconocerá mi cuidado

y me lo agradecerá.

Hijo mío: no te doy vestido y habitación

para que tú vivas en el bienestar

y te enorgullezcas.

Te doy para que tu vecino, que pasa frío,

esté protegido con tu vestido

y para que tu casa sea un refugio

para los que están en la miseria:

cuando sientan por ti mi bondad, me alabarán.

Hijo mío: no te he elegido

para que te sientas tranquilo

y seguro para siempre.

Más bien, te he elegido

para que seas mi colaborador.

Cuando des testimonio de mi amor entre

tus prójimos se darán cuenta de mi presencia,

su oscuridad se aclarará

y, junto contigo, me darán gracias,

me alabarán y me servirán.

 

¿PRESIENTES UNA FELICIDAD?

¿Conoces Taizé? ¿te suena? ¿quizá sus cantos? Esta es su web oficial: http://www.taize.fr/es

¿Y Roger de Taizé? Es el Fundador de esta comunidad ecuménica, asesinado en agosto del 2005 mientras oraba junto a miles de personas. Su muerte confirmó la verdad de su vida: se fue sin hacer ruido, sin violencia alguna, transmitiendo paz y perdón… Y así quisieron que fuera sus hermanos de comunidad. Ninguna denuncia, ningún reproche… nada. Hasta hoy, de la mano del hermano Alois, prior de Taizé.

El libro que te recomiendo fue el último escrito por Roger, convirtiéndose, sin quererlo, en una especie de «testamento espiritual». Muy unido a la Madre Teresa de Calcuta, empeñado en la unidad y la paz, sus escritos son siempre sencillos, breves, como pequeños mantras que te serenan y te ayudan a entrar en ti mismo sin esfuerzo alguno. Porque así es el Dios que él vivía y que le acompañó en la creación de esta comunidad ecuménica de Taizé.

Un pequeño libro para tener siempre a mano y poder leer y releer, meditar, rumiar… También como apoyo para reuniones de grupos, oraciones comunes, desde esta mirada positiva que nos recuerda que estamos llamados a la alegría siempre:

Si supiéramos que una vida feliz es posible, incluso en las horas de oscuridad…  Para que una vida sea hermosa, no es indispensable tener habilidades excepcionales o grandes facilidades: hay una felicidad en el don de sí mismo. Lo que vuelve alegre una existencia es avanzar hacia la sencillez: la de nuestro corazón y la de nuestra vida. Cuando la sencillez está íntimamente asociada a la bondad de corazón, el ser humano puede crear un campo de esperanza en torno a él. Quien avanza de comienzo en comienzo, se construye una vida feliz. Día tras día, incluso en la noche, iremos a la fuente: en sus profundidades centellea el agua viva (Roger de Taizé).

MANTÉN LOS OJOS EN MÍ Y NO ME PERDERÉ

Dolor. Tristeza. Soledad. Ira.

Las circunstancias dolorosas nos rompen y, por más que buscamos, no encontramos el camino. Y es entonces, cuando sentimos que necesitamos desesperadamente una mirada que nos conforte, que nos guíe, que nos devuelva a la vida. Su mirada.

 

“Vuélvete a mí, tenme piedad, que estoy solo y desdichado.

Alivia los ahogos de mi corazón,

hazme salir de mis angustias.

Ve mi aflicción y mi penar,

quita todos mis pecados”

Salmo 25, 16-18

 

https://www.youtube.com/watch?v=nzqRDvunHuc

Vídeo: Keep Your Eyes On Me (Mantén tus ojos en mí) con subtítulos en español.

APRENDER A DORMIR… Y A SOÑAR. COMO SAN JOSÉ.

Hay cosas que me quitan el sueño. He decidido soñarlas.

Seguramente no voy a ser capaz de hacerlo muchas veces, pero voy a intentarlo. Conozco a grandes soñadores que lejos de aislarse o deshacerse de los problemas, simplemente saben ponerlos en el lugar y el tiempo adecuado. Esas personas que pasan desapercibidas, que resuelven situaciones sin grandes aspavientos ni medidas de reconocimiento. Simplemente acogen la parte que ellos pueden poner en la vida ¡y la mejoran! Porque la cuidan, porque la sueñan. Y me recuerdan mucho a San José.

En el viaje que el Papa Francisco hizo a Manila el 16 de enero de 2015 habló, como otras veces, de su devoción por San José. La imagen de San José durmiendo que guarda en su habitación:

“Tengo en mi escritorio una imagen de san José durmiendo. Y durmiendo cuida a la Iglesia. Sí, puede hacerlo. Nosotros no. Y cuando tengo un problema, una dificultad, yo escribo un papelito y lo pongo debajo de san José para que lo sueñe. Esto significa para que rece por ese problema… A cada uno de ustedes, y de nosotros, porque yo también soy hijo de una familia, nos entregan un plan de Dios para llevarlo adelante … Pedirle a san José, que es amigo del ángel, que nos mande la inspiración de saber cuándo podemos decir sí, y cuando debemos decir no”.

 

Yo también tengo especial cariño a este santo, a este hombre bueno y lúcido, valiente, sencillo, soñador. Hoy le pido que me enseñe a soñar y, ¿por qué no?, ¡también a dormir!

ORAR EN CUARESMA #cuaresma #vivirdepie

La cuaresma comienza tradicionalmente con dos cosas de un matiz distinto: el carnaval y la invitación a adentrarnos en el desierto como Jesús, llevados por el Espíritu (Lc 4,1).

La oración en cuaresma podrá ser uno de los sustentos en esta nueva travesía por el desierto hacia la libertad, la Pascua. Un proceso purificador, como vivió el Pueblo de Israel, del que surge el más puro yo verdadero, sin agarraderos ni excusas.

Y es también una invitación a tocar mi realidad más profunda sin las máscaras del carnaval: mi debilidad y mi sed. Es la experiencia de mi existencia desnuda, pura y dura. Que busca un encuentro que me haga renacer, saque lo mejor de mí, me ponga de pie, me “estire…

Pero para este encuentro no tengo que ir “fuera” sino “dentro”, cada vez más adentro donde se puede escuchar una palabra de confianza que no tiene en mí su fuente, pero se pronuncia sobre mí: “eres mi hija amada… te basta mi gracia, mi poder se manifiesta en la debilidad” (2Cor 12,9). ¡Ahí puede haber vida!

Ir adentro no es encorvarme, porque ahí dentro brota inagotable el agua del Espíritu que sí sacia la sed (Jn 7, 38-39), que recompone y pone de pie porque es el mismo Amor de Dios (Rom 5,5) derramado en el corazón.

Sin esa experiencia de ahondar dentro, sin esa experiencia de lucha a muerte contra mis demonios, contra todo lo que me hunde y me mata… no habrá Pascua, no habrá Vida. Oremos desde lo que somos. Bebamos del agua de la Palabra de Vida. Comamos el Pan y bebamos el Vino. Ofrezcamos y recibamos un hombro amigo. Escuchemos el silencio. Practiquemos la misericordia. “Fijos los ojos en Jesús, nuestra Pascua”

 

Que nada te turbe

Nada te turbe, nada te espante todo se pasa.

Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza,

quien a Dios tiene nada le falta sólo Dios basta.”

Santa Teresa de Jesús.

Nada te turbe.

¿Qué me puede hacer tambalear?

¿Qué o quién puede descolocar mi vida?

Nada te espante.

¿Qué me da miedo, me inquieta, me quita la paz interior?

¿Qué temo o a quién temo?

Dios no se muda.

Dios no cambia. No abandona. Permanece. ¿Está presente en mi vida?

¿Me he alejado de Dios? Mis metas ¿ya no son sus metas?

La paciencia todo lo alcanza.

La virtud que ayuda a afrontar la adversidad. La calma, el sosiego, la serenidad, el autocontrol, el equilibrio interior.

¿Afronto lo que me ocurre con serenidad o voy acelerado/a?

¿Me detengo que lo que importa o voy pasando página?

Quien a Dios tiene, nada le falta.

¿Qué llena mi vida? ¿Quién llena mi vida?

¿Me empeño en consumir, en llenar mi tiempo, en tener la agenda completa?

¿Siento un profundo vacío interior?

¿Qué es lo que da sentido a mi vida? ¿Quién?

La fe en Dios, la oración, da fuerza para avanzar.

¿Cultivo mi interior? ¿Fortalezco mi fe?

Nada más quiero, nada más Cristo

Mª Antonia París

https://www.youtube.com/watch?time_continue=3&v=mKRLw2zkc8s

Es Buena Noche

La Vida siempre se abre paso.
Como esta noche
Buena Noche.

La  Vida siempre se abre paso
La Vida de verdad, la Vida buena,
la que trae esperanza y te da ganas de amar más.

La Vida siempre se abre paso.
Como esta noche.
La Vida que es luz y calor,
que te quita todos los fríos de soledades y heridas mal curadas.

La Vida siempre se abre paso.
Como esta Noche.
Buena Noche
Déjate nacer,
déjate amar,
déjate esperar.
Busca su Estrella.
“Mira, vengo pronto” (Ap 22,7).

Es Buena Noche.
Es Nochebuena