Eco Diario de la Palabra
 

Esperar contra toda esperanza III

Seguro que conocéis la historia de Anne Frank. Fue una mujer resiliente porque a pesar de su trágica vida, perseguida por ser judía y recluída en el campo de concentración nazi, tuvo la fuerza necesaria para hacer frente a estas adversidades, superarlas y transformarlas en algo positivo, su diario, El diario de Ana Frank.

Boris Cyrulnik, nació en el seno de una familia judía. Con cinco años presenció cómo sus padres eran deportados y asesinados en un campo de concentración. Realizó varios estudios, entre ellos psiquiatría, para analizar los acontecimientos de su propia vida. Es autor de Los patitos feos. La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida.

También Víctor Frankl, neurólogo y psiquiatra que sobrevivió al Holocausto tras permanecer recluido en cuatro campos de concentración. Sus padres y otros familiares no consiguieron resistir y murieron durante el internamiento. A partir de esta experiencia, y debido en parte al sufrimiento experimentado, desarrolló un acercamiento revolucionario a la psicoterapia que hoy es conocido como logoterapia. Es autor de El hombre en busca de sentido.

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento (…) La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste (…) Las ruinas son a menudo las que abren las ventanas para ver el cielo (…) El hombre se autorrealiza en la misma medida en que se compromete al cumplimiento del sentido de su vida”.

Esperar contra toda esperanza

Con frecuencia vernos en el espejo de otras personas nos ayuda a avanzar, a reconstruirnos, a aprender a ser personas resilientes, a orar…. ¡a vivir!

Mª Antonia París, fundadora de las Misioneras Claretianas con el P. Claret, fue una mujer resiliente, una mujer que supo esperar contra toda esperanza y que quiso que cuantos venimos detrás, lo recordemos siempre.

Este año, vamos a prepararnos para su fiesta, el 17 de enero, recordando a otros muchos testigos que también lo vivieron desde situaciones muy diversas. ¿Te apuntas?

«Y una vez que la tormenta termine, no recordarás cómo lo lograste, cómo sobreviviste. Ni siquiera estarás seguro si la tormenta ha terminado realmente. Pero una cosa sí es segura. Cuando salgas de esa tormenta, no serás la misma persona que entró en ella. De eso se trata esta tormenta.»   Haruki Murakami

¿Conoces la historia de Tim Guenard?: https://www.youtube.com/watch?v=K8af2JBB7vc

Inmaculada 2018: LIBREMENTE Y POR SU PROPIA VOLUNTAD

“La encarnación no sólo fue obra del Padre, de su Poder y de su Espíritu, sino también la obra de la voluntad y de la fe de la Virgen. Sin el consentimiento de la Inmaculada, sin el concurso de la fe, ese designio era tan irrealizable como sin la intervención de las propias tres Personas divinas. Sólo después de haberla instruido y persuadido, la toma Dios por Madre y toma la carne que Ella consiente en prestarle. Así como Él se encarnaba voluntariamente, quería así mismo que su Madre lo pariera libremente y por su propia voluntad” (Nicolás Cabásilas).

Las Claretianas nos llamamos “Religiosas de María Inmaculada Misioneras Claretianas” y estamos de fiesta. Todos lo estamos. Ella, la Inmaculada, la llena de gracia, es también la llena de esperanza. pues para “Dios todo es posible” y María lo cree firmemente. Libremente. No en el aire. En su propia carne. En lo más concreto.

Que ella sea la “gran señal en nuestro caminar” como dicen nuestras Constituciones y nos ayude a no perder la esperanza y la libertad. Nunca.

 

Preparándonos para celebrar #Claret 2018 Día 3

“En medio de esta barahúnda de cosas…, me acordé de haber leído desde muy niño aquellas palabras del Evangelio: ¿De qué le aprovecha al hombre el ganar todo el mundo si finalmente pierde su alma? Esta sentencia me causó una profunda impresión… fue para mí una saeta que me hirió el corazón; yo pensaba y discurría qué haría, pero no acertaba” (Aut 68)

¿Cuál es la frase que más ha influido en tu vida?

Preparándonos para celebrar #Claret 2018 Día 2

“La virtud más necesaria es el amor. Sí, lo digo y lo diré mil veces: la virtud que más necesita un misionero apostólico es el amor. Debe amar a Dios, a Jesucristo, a María Santísima y a los prójimos. Si no tiene este amor, todas sus bellas dotes serán inútiles; pero, si tiene grande amor con las dotes naturales, lo tiene todo” (Aut Claret 438)

¿Qué es lo mejor que hay en ti y a lo que no renunciarías para ser tu mejor tú?

Preparándonos para celebrar #Claret 2018

“Quien más y más me ha movido siempre es el contemplar a Jesucristo cómo va de una población a otra, predicando en todas partes; no sólo en las poblaciones grandes, sino también en las aldeas; hasta a una sola mujer, como hizo a la Samaritana, aunque se hallaba cansado del camino, molestado de la sed, en una hora muy intempestiva…” (Aut. Claret 221).

¿Y a ti qué es lo que más y más te mueve en la vida?

¡SALTA! aniversario Fundación Claretianas

Celebrar un aniversario: ¡salta! 

 

¡Toca saltar! Hay distancias que sólo pueden recorrerse saltando, lanzándote, arriesgando. 

El 27 de Agosto celebramos las Misioneras Claretianas nuestra Fundación en Santiago de Cuba, de la mano del P. Claret y de la M. París.  

Recuperamos esta sencilla imagen que publicamos en acompasando hace 4 años.  

¡Felicidades a toda la Congregación y a cuantos sois parte de nuestra familia y misión! ¡Toca saltar! 

NI DIVISIONES NI MIEDOS: MISIONERAS CLARETIANAS  

Este fue el inicio de las Misioneras Claretianas. Pero puede ser un buen inicio también para ti. Que ningún mar te detenga. Que ninguna noche te oscurezca. Que ninguna división llegue a dividirte irremediablemente…  

De mis escritos:  

“Tarragona, 15 de agosto de 1851. Día de la Asunción de María Santísima. Reuní las jóvenes que había admitido por compañeras… ofreciéndonos a Dios con voto de atravesar los mares e ir a cualquier parte del mundo sin hacer división entre nosotras” (M. Antonia París). 

Así fue nuestro origen. Así nacimos. Con el deseo y la voluntad de atravesar todos los mares que se nos presenten. Y desde luego, se presentan….  

A veces parece que la «otra orilla» es inalcanzable. Otras veces que no hay posibilidad de navegar, que ese «mar» nos va a tragar inevitablemente. A veces atravesamos fronteras físicas. Somos misioneras. Somos destinadas a cualquier parte del mundo; no por gusto propio, sino porque el Evangelio de Cristo nos envía, nos urge, nos alimenta. 

Y vivir sin hacer división entre nosotras. Sin crear distancias, sin dejar que nada ni nadie nos enfrente, nos divida, nos aleje. Haciendo fácil este mismo camino a los demás, a todos. ¿Cuántas cosas ponemos por delante de la unidad, de la fraternidad, de la comunión? ¿Dónde está esa fina línea entre la lucha por la justicia y la verdad o ser generadoras de divisiones? 

Sea como sea, embárcate, ponte en camino, compromete la vida con quien quieras y como quieras, pero haz algo con ella… ¡Feliz viaje por la vida! 

EX MEMORIA SPES

       “En realidad, la memoria lo es todo, porque es aquello que me constituye, aquello por lo cual yo soy yo, la trama que unifica mi vida y le da consistencia. La memoria no es un reservorio, es la médula espinal del alma. Yo soy mi memoria” (10[1])

Quizá valoramos poco la importancia de hacer memoria, de vivir haciendo memoria de lo vivido. Quizá vivimos en un momento donde se relativiza tanto el futuro que sobredimensionamos el presente. Quizá nos pasa esto justo por lo mismo: porque hemos abandonado la memoria (no el pasado) y nos vence el desánimo (la desconfianza hacia el futuro). Por eso quiero romper una lanza a favor de la memoria activa y esperanzada, lúcida y realista y por eso creativa y fiel. Una memoria que nos hace personas consistentes, personas con alma. ¿Hay algo mejor que nos distinga de una piedra, una estatua, un árbol?

       “De la memoria nacerá la esperanza. «Ex memoria spes». Sólo podemos construir sobre los cimientos de la memoria. ¿Y si el pasado ha sido demasiado decepcionante, si no hay en él nada firme sobre lo cual edificar? Imagino un náufrago rescatando de las aguas algunas tablas de su barca deshecha para armar con ellas una frágil cabaña. Toda esperanza se apoya en la memoria (11).

Sí, cuando nos parece que sólo querríamos salir corriendo de nuestro pasado más inmediato y nos negamos a hacer memoria, entonces también somos llamados a permanecer. Porque sólo así podremos seguir viviendo con esperanza. Lo peor para un náufrago no es haber naufragado, sino haber renunciado a los pedazos de tablas que le rodean, aunque sólo sea para construir una frágil cabaña.

En estos días, las Misioneras Claretianas celebramos 150 años de la comunidad de Reus, tercera casa de la Orden y lugar donde reposan los restos de Mª Antonia París. Encuentra tu propia razón para homenajear tus raíces, ricas o pobres. Son las tuyas. Sin ellas, créeme, no eres tú. Vivirás sin alma.

[1] Los números remiten todos a las páginas de José Mª Cabodevila, La memoria es un árbol. Raíces, ramas, frutos y pájaros de la memoria cristiana (Paulinas: Madrid, 1993)