Eco Diario de la Palabra
 

SPOTLIGHT


Spotlight

“La característica de la verdad es que no necesitas otra prueba que la verdad”

(Jeremy Bentham)

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Título original: Spotlight

Año: 2015

Duración: 128 min.

País: Estados Unidos

Director: Thomas McCarthy

Guión: Thomas McCarthy, Josh Singer

Música: Howard Shore

Reparto: Mark Ruffalo, Michael Keaton, Rachel McAdams, Liev Schreiber, John Slattery, Stanley Tucci, Brian d’Arcy James, Gene Amoroso, Billy Crudup, Elena Wohl, Doug Murray, Sharon McFarlane, Jamey Sheridan, Neal Huff, Robert B. Kennedy, Duane Murray, Brian Chamberlain, Michael Cyril Creighton, Paul Guilfoyle, Michael Countryman.

Estreno en España: 6 de noviembre 2015.

Etiquetas: Drama basado en hechos reales. Periodismo.

Etiquetas pastorales: Religión. Abusos sexuales.

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Sinopsis:

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En el año 2002, un equipo de reporteros de investigación (Spotlight) trabaja en destapar los escándalos de pederastia cometidos durante décadas por los sacerdotes de la archidiócesis de Boston. Las investigaciones les harán descubrir el elevado número de abusos y denuncias a lo largo de los años encubiertas por la misma iglesia, organizaciones legales y gubernamentales de la ciudad. La publicación de estos hechos causará una enorme crisis dentro de la Iglesia Católica.

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¿Por qué ver “Spotlight?

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En una de las secuencias de la película, Mike Rezendes (Mark Ruffalo) dice: “Lo sabían y dejaron que ocurriera. Podías haber sido tú, podía haber sido yo. Cualquiera de nosotros.”  ¿Cuánto callamos? ¿Hasta dónde somos cómplices? ¿Qué podemos hacer y no hacemos? Estas y otras preguntas nos plantea la película, tanto a creyentes de la Iglesia Católica como no creyentes.

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Spotlight, no es una película sensiblera, huye del sensacionalismo barato. Es seria, sobria, minuciosa, honesta y  objetiva. No se va por las ramas, tiene una buena narrativa que va desvelando las piezas del entramado que llevará a destapar el escándalo. Es una película que no aburre, tiene  ritmo y mantiene al espectador en vilo hasta el final.

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No la considero una película antieclesial o anticatólica, pero si refleja una crítica contra aquellos que abusan mientras otros miran para otro lado (jerarquía, sistema, …). Presenta unos hechos veraces que afectan a muchas personas en todo el mundo, destapando las mentiras e hipocresía de la Iglesia. Muestra el oscuro juego de complicidades, por miedo, por conveniencia, por fe ciega, por interés económico, que buena parte de la sociedad de Boston mantiene con la Iglesia Católica, convirtiéndola en una institución intocable, que parece que no tiene que rendir cuentas ante la justicia. Donde unos quieren encubrir, otros vendrán a destapar.

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Como creyente, es una película que cuestiona,   conmociona y produce un profundo dolor el conocer los casos de abusos sexuales a menores perpetrados por los pastores y cómo la misma institución eclesiástica (o determinados eclesiásticos), han callado y  no han sabido reaccionar con la necesaria determinación ante esta realidad tan atroz; el problema no está únicamente en los sacerdotes, como individuos, sino en la institución.

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Sin embargo, echo en falta en la película, la “cara buena de la Iglesia”,   los pasos dados por la institución para solucionar este drama, tomar medidas contra los sacerdotes  y ayudar a las víctimas.  Nunca podemos justificar que un miembro de la Iglesia, utilice su posición o autoridad para abusar de un inocente… y por lo tanto, el silencio o mirar para otro lado nos hacen cómplices.

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La película también pone de manifiesto la “devastación interior que estos actos generan en las víctimas, que ya no tienen un Dios a quien pedir ayuda”. En una de las escenas,  uno de los personajes dice esta frase que revela aún más el horror de los abusos: “¿Cómo le dices que no a Dios?”.

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La película también nos recuerda como el mal vive frente a nosotros, o a nuestro lado. Dos puertas más allá. Y muchas veces se disfraza de bien. El simple hecho de que un cura pedófilo pueda vivir a pocas calles de su familia le aterra a uno de los protagonistas, motivo por el cual desvelar este tipo de verdades es fundamental.

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Gran parte del éxito de la película es el trabajo de su excelente reparto. Forman un grupo de periodistas unido y coherente, entregados en cuerpo y alma a descubrir la verdad. Se ve como lo que van descubriendo les afecta en su vida privada (aunque esta no interesa mostrarla). En un principio, están entusiasmados por haber dado con un tema importante, pero a medida que van descubriendo que este entramado es mucho más grande, les afecta tanto en su relación con la Iglesia como su condición de periodistas. Y todos están de acuerdo en destapar este entramado.

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Finalmente, al recoger el Óscar, como mejor película del año,  Michael Sugar, productor de Spotlight, mandó un mensaje al Papa Francisco: “Esta película dio voz a los supervivientes. Y este Óscar amplifica esa voz, la cual esperamos se convierta en un coro que resuene y llegue hasta el Vaticano. Papa Francisco, es hora de proteger a los niños y restablecer la fe”.

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Para reflexionar:

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1.- Escribe una sensación, sentimiento, …  que te produce al acabar de ver la película.

2.- Si eres una persona católica, creyente, …  ¿Qué te transmite la película?. Y si no lo eres, ¿Qué te dice?

3.- Comenta en el grupo las siguientes frases de la película:

    • “Si eres un niño pobre, de una familia pobre, y un cura te presta atención, te sientes muy especial. ¿Cómo le dices que no a Dios?”
    •  “Tenemos dos historias: Una sobre el clero degenerado y otra sobre un puñado de abogados que convirtieron el maltrato infantil en una pequeña industria. ¿Cuál quiere que publiquemos?”

 

    • “Lo sabían y dejaron que ocurriera. Podías haber sido tú, podía haber sido yo. Cualquiera de nosotros.”
    • “Es importante entender que esto no… es sólo abuso físico, sino es abuso espiritual también. Cuando un sacerdote te hace esto, te despoja de tu fe.”
    • “A veces es fácil olvidar que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo tropezando en la oscuridad. De repente una luz se enciende y hay… un sentimiento de culpa que se esparce.”

 

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Beatriz Mª Pereiro Acevedo

Beatriz María Pereiro Acevedo, rmi