Eco Diario de la Palabra
 

SÉPTIMA CANDELA · JANUKÁ (VII)


Séptima Candela
 

El anterior texto de Isaías hace referencia al tercer pilar que sostiene el mundo: gmilut jasadim. La traducción más habitual es “actos de benevolencia”. Jesed, la benevolencia o la bondad, es el cimiento de nuestra existencia. “El mundo está construido con Jesed”, reza el Salmo 89:2. Y en la lectura del Salmo 136, la congregación responde: ” ki l’olam jasdó” (pues Su bondad es para siempre).  

Jesed tiene por tanto la connotación de “servir de sustento”Jesed “da” y no espera nada a cambio: “Todo está en manos de Dios, excepto el temor a Dios” (Berajot 33b). 

Encendemos la séptima candela y recordamos lo escrito: “Es al Eterno vuestro Dios a Quien seguiréis…” (Devarim 13:5).  

Jesed es vestir al desnudo, alimentar al hambriento, proteger al desvalido.  

Jesed es luchar por la Justicia, la Verdad y la Paz, para que el mundo siga existiendo. 

Actuar “imitando” las acciones de Dios no nos convierte en divinos pero sí nos hace ser realmente “imagen de Dios”.