Eco Diario de la Palabra
 

MI FAMILIA ES BUDISTA… YO SOY CLARETIANA. Asunta Hori. Misionera Claretiana


Cuando pienso sobre mi vocación, recuerdo el pasaje de San Pablo.

“En Cristo Dios nos eligió antes de  crear el mundo…En su amor nos destinó de antemano para ser hijos suyos en Jesucristo y por medio de él.”( Ef.1, 4-5)

Mi familia es budista practicante. Mi madre que descanse en paz, estaba muy agradecida al bonzo por haber curado la enfermedad de mi padre q.e.d., con las oraciones y con el agua bendita que le dio el bonzo, antes de nacer yo. Yo crecí viendo a mi madre rezar todas las mañanas con mucho fervor. En este ambiente, fue fácil para mi creer en Dios. Por un acontecimiento, me acerqué a la Iglesia católica. Después de la misa me invitó una religiosa a estudiar catequesis. Cuando leí el catecismo, me impresionó donde dice “Dios es el único” y sentí como algo que “esto es lo que yo buscaba” y seguí la clase de catequesis. Un día el sacerdote (Claretiano) me invitó al bautismo. Consulté a mi padre y él me lo permitido diciendome que “Creer en Dios es muy buena cosa, pero no seas muy fervorosa.” Participando en la Misa y oracion del Rosario, comenzaron a invitarme a ser religiosa. Al principio creí que sería imposible  persuadir a mis padres, pero poco a poco empecé a pensar que “tendré que comunicar a otros la fe que he recibido”. Pero necesitaba encontrarme con Cristo, después de ingresar en la Congregación. Después de larga oración con sufrimiento en los Ejercicios Espirituales de un mes, el Señor me habló diciendo “¿hasta cuándo estás esforzandote tu sola…?.”Lo he oído no con los oídos del cuerpo sino vino dentro de mi, y me llenó de alegría.  En verdad el Señor me estaba guiando antes de nacer yo a la vocación claretiana a la que amo tanto.

Desde entonces mi misión es comunicar el amor de Dios, que se ha manifestado por Cristo, a todas las personas que encuentro aunque sean creyentes o no creyentes, con mis obras , sobre todo “haciendo fácil el camino a otros” y vivo siempre consciente de lo que tenemos que vivir, siempre con nuevo corazón, como ha dicho el Señor a nuestra Madre Fundadora “quiero una Orden nueva , no nueva en la doctrina sino nueva en la práctica”.

Asunta Hori

Misionera Claretiana