Eco Diario de la Palabra
 

LA HOSPITALIDAD Y LA PAZ SE BESAN


LA HOSPITALIDAD Y LA PAZ SE BESAN

.

  • VER

.

Hay situaciones que nos tocan las entrañas, hay imágenes que nos llegan el corazón, hay miradas que se clavan en el alma…

¿Pero basta con dejarnos tocar?

¡Es hora de atrevernos a optar por otro estilo de vida más acorde con el Evangelio de Jesús de Nazaret!

.

¿Qué hacer para que la injusticia, la pobreza y la violencia

no sigan ganando terreno en nuestro herido mundo?

En un grupo de estudio de la Biblia, me impresionó lo que dijo un señor jubilado, que había sido guardia civil, comentaba que no son las armas ni las guerras las que pueden acabar con el terrorismo y recordando los tiempos en que ETA mató a muchos de sus compañeros, compartía cómo suplicaba a Dios que iluminara a los etarras para que se dieran cuenta del mal que estaban haciendo. No eran palabras de odio las que salían de la boca de este hombre de gran corazón, sino de paz y amor.

.

  • JUZGAR

.

Tengo la certeza de que:

  • No es la venganza la solución ante los conflictos, sino el diálogo.
  • No es cerrar los ojos, o mirar para otro lado, lo que nos tranquiliza, sino el mirar cara a cara a tantos rostros crucificados.
  • No es la indiferencia la que nos libera del sufrimiento, sino tender las manos a quienes más lo necesiten.
  • No son los muros los que nos protegen, sino la igualdad de oportunidades para todos.
  • No es el acumular riquezas lo que nos hace felices, sino el compartir para que todos vivamos con dignidad.
  • No es la lucha contra otros seres humanos lo que soluciona nuestros problemas, sino la lucha contra el mal.

 .

¡Creo que la compasión y el perdón son más fuertes que las guerras!

.

  • ACTUAR

.

Cuando optamos por la hospitalidad desde el dar y recibir:

.

  •  Abrimos nuestros ojos,   nuestros corazones y nuestras casas para acoger a los más vulnerables, que ya son de nuestra familia.
  •  Descubrimos que somos nosotros los acogidos, cuidados y bendecidos.
  •  Compartimos nuestras maneras diferentes de entender la realidad.
  •  Nos ayudamos mutuamente a sonreír y a no rendirnos ante las dificultades
  •  Aprendemos a mirar  la vida con esperanza.
  •  Empezamos a sentirnos parte de la gran familia humana.

 .

¡LA HOSPITALIDAD Y LA PAZ SE BESAN!

.