Eco Diario de la Palabra
 

Esperar contra toda esperanza III


Seguro que conocéis la historia de Anne Frank. Fue una mujer resiliente porque a pesar de su trágica vida, perseguida por ser judía y recluída en el campo de concentración nazi, tuvo la fuerza necesaria para hacer frente a estas adversidades, superarlas y transformarlas en algo positivo, su diario, El diario de Ana Frank.

Boris Cyrulnik, nació en el seno de una familia judía. Con cinco años presenció cómo sus padres eran deportados y asesinados en un campo de concentración. Realizó varios estudios, entre ellos psiquiatría, para analizar los acontecimientos de su propia vida. Es autor de Los patitos feos. La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida.

También Víctor Frankl, neurólogo y psiquiatra que sobrevivió al Holocausto tras permanecer recluido en cuatro campos de concentración. Sus padres y otros familiares no consiguieron resistir y murieron durante el internamiento. A partir de esta experiencia, y debido en parte al sufrimiento experimentado, desarrolló un acercamiento revolucionario a la psicoterapia que hoy es conocido como logoterapia. Es autor de El hombre en busca de sentido.

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento (…) La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste (…) Las ruinas son a menudo las que abren las ventanas para ver el cielo (…) El hombre se autorrealiza en la misma medida en que se compromete al cumplimiento del sentido de su vida”.