Eco Diario de la Palabra
 

Esperar contra toda esperanza II


Hoy vamos a recordar algunos personajes bíblicos que supieron esperar contra toda esperanza y además, salieron renovados y fortalecidos, aportando lo mejor de ellos a su entorno.

¿Conoces la historia de Jose? Era el hermano más pequeño y los celos y envidias de sus hermanos le llevaron a verse vendido como esclavo fuera de su familia y su patria.

“Vosotros intentasteis hacerme mal, Dios intentaba convertirlo en bien, conservando así la vida a una multitud, como somos hoy” (Gn 50,20)

O el caso de Job que pierde todo, hasta su propia salud y es capaz de reponerse en lugar de buscar explicaciones racionales donde muchas veces no se pueden encontrar.

O el apóstol Pablo, que llegó a encontrarse en situaciones sumamente difíciles y pudo aprender a estar en paz en medio de ellas:

Sé andar escaso y sobrado. Estoy avezado a todo y en todo: a la saciedad y al hambre; a la abundancia y a la privación “Todo lo puedo en Aquel que me conforta” (Filipenses 4, 12-13).

Y así, en cada momento poder decir: lo pongo todo en manos de Dios porque “en la tormenta, Señor tú eres mi calma”.