Eco Diario de la Palabra
 

El hombre que camina


El hombre que camina, es el nombre de una escultura de bronce fundido creada por Alberto Giacometti en 1961.

Representa a un hombre caminando, deformado, estirado y extremadamente fino y delgado. La figura se disuelve pero sin llegar a desaparecer del todo. Un hombre a mitad de camino entre el ser y la nada… La nada es el silencio ante la muerte del Señor, la oscuridad, el miedo, el frío…

La miro y me veo.

Si TU no estás no tengo fuerza. Siento el vacío ante la vida, ante la muerte ante la herida. Cuando parece que nada tiene sentido, cuando me rindo en la fe, siento que me cuesta sentirte resucitado. A veces, como Tomás, necesito ir más despacio, aunque sé que me esperas con Amor.

La vida está llamada a ser Pascua, a vivirla entre la vida entregada y la vida recibida. Estás aquí conmigo, me coges de la mano y me alzas. Me pones de pie, a caminar, sin nada. Solo Tu.

Caminar, moverse, andar, trasladarse, abrir puertas, ir hacia al otro lado… Vivir de pie, vivir resucitada.