vivir acompasados con la Palabra, al compás de nuestras palabras


Cargando Ecos

« Todos los Ecos

¡Más difícil todavía!


junio 18

“… Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen…” ¿Es esto posible?

No se habrá confundido Mateo y querría decir: ¿respetar, tolerar, aceptar, comprender, reeducar, ignorar al que ofende…?   

Mira, lo de rezar por los enemigos lo entiendo mejor. Creo que hay que rezar mucho por ellos para que se conviertan al camino del bien que es por el que transito yo y algunos de mis amigos;  o sea, la gente de bien.

Hay que rezar por la “conversión de Rusia” y la de los que como ellos nos “quitan la fe”, y por los violentos, por las cientos de “manadas” que andan sueltas, por las mafias de emigrantes y trata de blancas, por los que causan la violencia de género y el abuso sexual…

Pido por ellos y en mi corazón fervoroso sale un ¡Te rogamos, óyenos! y en consecuencia, TÚ verás qué haces con ellos y cómo los cambias.

Por cierto, después de rezar mucho por ellos, ¿nos dejarías un poquito para darles su merecido?

Pero si para rezar verdaderamente por ellos, tengo previamente que amarlos. Tal vez es que sólo si los amo puedo esperar que sobrevenga el cambio en ellos y también en mí.

Estos días releo alguna noticia sobre el genocidio de Uganda, pero lo que releo sobre todo son algunos testimonios extraordinarios de perdón y reconciliación que están generando una convivencia nueva como semilla en buena tierra.

¿Es imposible amar a los enemigos? ¿o es mi corazón el que escusa toda posibilidad?

Detalles

Fecha:
junio 18
Eco Categoría: