Eco Diario de la Palabra
 

Cambia el mundo


El lema del Octubre Misionero de este año es “Cambia el mundo”. Como dice el director de OMP España: La apuesta es audaz y atrevida. Produce una cierta sonrisa de incredulidad”. El mundo está demasiado podrido, demasiada injusticia…
Últimamente se han puesto de moda las pelis y las series de superhéroes. Siempre destacan por algún superpoder. En mi casa hay una persona con superpoderes: es mi mujer. Y no hablo del superpoder de ver una pelusa de polvo donde ningún otro miembro de la familia puede llegar a verlo (que lo tiene). No: se trata de otro superpoder bien distinto.
Hasta en las mejores familias hay momentos de oscuridad. Momentos en los que se va la luz. Son momentos de dolor y confusión. Los hay de pequeñas tinieblas y de grandes oscuridades. Pues en mi familia tenemos un talismán. La “mama” (no la mamá), la “mama”, como la llaman de broma mis hijas.
El superpoder de mi mujer consiste en iluminar hasta la situación más enrevesada, complicada o dolorosa. Cuando ya todos en la familia -yo incluso- hemos tirado la toalla, llega ella dando luz, y paz…
Cambia el mundo. Puede parecer atrevido y audaz. Puede que produzca incluso una sonrisa de incredulidad. Pero yo sé que es posible. Ahí fuera hay mucha gente con “superpoderes” como los de “la mama”. Superpoderes domésticos, íntimos, que nadie conoce, puede ser. Pero con ellas el mundo cambia. Vaya que si cambia…