Eco Diario de la Palabra
 

BIBLIANDO: «¡TATUADOS EN DIOS! » por Marifé Ramos


¡ESTAMOS TATUADOS EN DIOS! 

.

“¿Puede acaso una mujer olvidarse del niño que cría, no tener compasión del hijo de sus entrañas? Pues aunque ella lo olvidara, yo no me olvidaría de ti. 

Mira, en las palmas de mis manos te he grabado” (Isaías 49, 15-16) 

.

Empieza un Año Nuevo. Es el momento de firmar un cheque en blanco al buen Dios y predisponernos a vivirlo con una actitud muy positiva.

.

¿Por qué? Porque a lo largo de 365 días la Palabra nos va a ir recordando cómo es Dios, cómo nos quiere y nos cuida… ¡Y sólo nos queda rendirnos!

.

Este mes es el profeta Isaías el que irrumpe en nuestra vida diciéndonos: “Yahvé me ha llamado desde el vientre de mi madre, desde el seno ha pronunciado mi nombre” (49, 1). Si escuchamos atentamente es posible que oigamos una pregunta: Y tú… ¿Cómo lo vives?

.

Isaías encontró en una madre que cría la mejor imagen para explicarnos la revelación que había recibido de Dios. Y añadió otra imagen muy significativa: estamos tatuados en las palmas de las manos de Dios. 

.

Ahora mira las palmas de tus manos. Atrévete a coger un rotulador y escribe o pinta en tus manos lo que es Dios para ti. Contempla la imagen un buen rato. Haz una foto o visualízala. Atrapa la imagen con algún medio y que esta imagen te nutra en momentos bajos o difíciles.

.

Que te ayude durante este año 2017 a disfrutar tu relación con Dios.  Si la disfrutas, no hay duda de que toda la gente que te rodea lo va a notar,  porque les contagiarás. Y seguramente llegará lo mejor de ti mucho más lejos de lo que te imaginas.

.

Que te ayude ante el aluvión de mensajes negativos,  cuando oigas que estamos en la cuesta de enero, que falta mucho para las vacaciones de verano, que hace frío…

.

Que te ayude a orar cuando palpes el dolor o veas imágenes de sufrimiento en la televisión. Aunque en la sociedad del bienestar olvidemos a los más desfavorecidos, Dios no se olvida de ningún hombre o mujer. A todos los lleva tatuados en la palma de sus manos y nos las muestra para que no los olvidemos nosotros.

.

Que te ayude la imagen del buen Dios cuando des la mano para saludar a alguien. ¡Le estás ofreciendo al Dios que te habita! ¡Lo estás compartiendo!

.

Que te ayude a crecer en generosidad. Al abrir la mano repartimos… solo al abrir la mano podemos ver la imagen de Dios con claridad.

.

Este año nuestras manos pueden ser icono de bendición.

.

Seamos conscientes de todo lo que podemos hacer por el bien de los demás a través de nuestras manos. Que ellas “hablen” a través de nuestros gestos, que expresen la capacidad sanadora que tienen para aliviar el dolor ajeno.

.

Recordemos que todo nuestro cuerpo es un templo sagrado y nuestras manos son el medio por el que ese templo conecta con cada persona que nos rodea.

.

Empezamos el año con un tatuaje invisible en la palma de nuestras manos. Las acariciamos, las besamos con respeto y conectamos con nuestro interior. Que todo lo que hagamos nazca ahí. ¡Y todo irá bien!

.

.

Marifé Ramos