Eco Diario de la Palabra
 

6ª SEMANA DE PASCUA: «la caricia del espíritu santo»


TIEMPO PASCUAL 2017 acompasando

 #SINONOESELFINAL

.

VI DOMINGO DE PASCUA

LA CARICIA DEL ESPÍRITU SANTO

UNA MENTE MARAVILLOSA (A BEAUTIFUL MIND, 2001)

.

Domingo 21 de mayo de 2017

Jn 14, 15-21

.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis porque vive con vosotros y está con vosotros. No os dejaré desamparados, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis, y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.”

.

Continuamos en el discurso de despedida de Jesús. Promete que no dejará solos a sus amigos, a los que creen en él. Y promete que a los que le aman y cumplen sus mandatos el Padre enviará el Espíritu de Jesús, el espíritu de la verdad, del amor… el Padre mismo nos ama y también Jesús.

.

Hubo no hace muchos años un matemático que mereció el premio Nobel en 1944 por sus descubrimientos y su aplicación a la ciencia. Es John Nash y puedes saber de su vida en la película “Una mente maravillosa” (o “Una mente brillante” en Latinoamérica):

.

 .

Este genial científico sufría de esquizofrenia y fue la ayuda de su mujer, Alice, el amor incondicional que le profesaba, lo único que consiguió que pudiera seguir adelante con su vida, trabajando y conviviendo con la enfermedad. En el discurso final, al recoger el premio Nobel, pronuncia una frase poderosa:

“Solo en las misteriosas ecuaciones del amor puede encontrarse alguna lógica. Estoy aquí esta noche gracias a ti, Alice, eres mi única razón de ser… eres todas mis razones”.

.

¿Podemos imaginar un amor tan total, eterno, tan grande, tan perfecto que nos acoge tal como somos, imperfectos, enfermos, débiles, humanos… y nos recrea con la confianza absoluta que nos tiene, que no cesa de sostenernos, de restaurarnos, levantarnos… una y otra vez… una y otra vez…?

.

Es el Espíritu del Padre y el Hijo, puro amor, real amor como esa escena preciosa de la película en la que Alice pregunta a John, atormentado por la incapacidad de distinguir lo real de lo imaginario, y le dice: “¿quieres saber lo que es real? Esto es real” y deposita su mano sobre la mejilla de John.

.

Ojalá todos pudiéramos experimentar la caricia de Dios que es el Espíritu, real, presente, cercano… “No os dejaré solos, os doy mi Espíritu.” No estamos solos. Con nosotros, el Espíritu de Amor, el Espíritu de Dios. Él nos dará vida, alegría, fuerza. Con nosotros el Defensor, el Espíritu de la verdad.

.

Y es real, no es ninguna paranoia nuestra, de los cristianos.

.

No estamos solos. El amor es la única razón de ser. El amor se derrama sobre nuestros corazones y nos acompaña siempre.

.

.

Equipo Acompasando