Eco Diario de la Palabra
 

BIBLIANDO: MIQUEAS 6 AMAR LA BONDAD, CAMINAR HUMILDEMENTE…

Hombre, se te ha hecho saber lo que es Bueno,

Lo que el Señor quiere de ti:

Tan solo practicar el derecho,

Amar la bondad

Y caminar humildemente con tu Dios.

Miqueas 6,8

 

Esta cita bíblica del profeta Miqueas parece como si fuese la respuesta a una pregunta, una pregunta semejante a la que el joven, que llamamos rico, le hizo a Jesús: ¿qué tengo que hacer para entrar en la vida eterna? Y Jesús le responde indicándole los mandamientos, pero aquél joven creía que ya los estaba cumpliendo, quería algo más…

Y Dios por boca del profeta Miqueas nos explica qué es lo bueno, lo que Dios quiere de cada uno de nosotros, no importa la edad, ni la lengua, ni el color, ni la religión, ni el pueblo de donde venimos, ni la vida que hayamos elegido vivir…. Nada de esto cambia lo que el Señor quiere de nosotros:

Practicar el derecho, ¿qué quiere decir esto? Leamos lo que Dios nos repite una y otra vez en casi todas las páginas del Antiguo Testamento. Leemos en el libro del Éxodo:

  • No hagas sufrir ni oprimas al extranjero, porque ustedes fueron extranjeros en Egipto.
  • No explotes a las viudas ni a los huérfanos,
  • Cuando prestes dinero a uno de mi pueblo, al pobre que está contigo, no te portes con él como usurero, cargándole intereses.
  • Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, devuélveselo antes de que se ponga el sol, porque no tiene otra cosa con qué cubrirse; su manto es su único cobertor y si no se lo devuelves, ¿cómo va a dormir? soy misericordioso”.

Podriamos decir que practicar el derecho es lo que el profeta sigue diciendo:

Amar la bondad, tener un corazón bondadoso, compasivo como el de Jesús… vio a la multitud y se sintió movido de compasión porque andaban como ovejas sin pastor…  Jesús viendo llorar a la madre del joven muerto, movido de compasión tocó al muerto y le devolvió la vida y se lo entregó a su madre… entró en la casa y la suegra de Pedro estaba postrada con fiebre, la tocó y la fiebre la dejó…  los leprosos le pidieron quedar limpios “sí quiero” y quedaron libres de su enfermedad…  La bondad de Jesús es liberadora esto es salvadora; ninguno que se acerca a Él se va sin ser escuchado, e incluso quien no pide nada como la viuda recibe los efectos de su bondad y amor incondicional, de su compasión por todo sufrimiento humano.

Caminar humildemente con tu Dios. Hay una traducción al inglés que dice “caminar humildemente de la mano de tu Dios” dándonos la imagen de la criatura que aprende a caminar sujetándose de la mano de su padre o de su madre.  Humildemente quiere decir en verdad, la humildad es reconocer lo que de verdad somos, seres creados que dependemos totalmente de nuestro Dios tanto si lo sabemos como si no, tanto si lo queremos como si no lo queremos. Seres creados amados de manera tan sorprendente que nos cuesta creerlo y necesitamos toda nuestra vida para descubrir esta verdad y hacerla carne de nuestra carne, y sangre de nuestra sangre.

EL PRINCIPITO de Antoine Saint-Exupéry

Seguro que te suena, ¿verdad?, y si no es así, ¿a qué esperas para ponerte a leerlo? porque El Principito te encantará, aunque los libros no sean lo tuyo; letra grande, algún que otro dibujo del autor… pero lo mejor es la historia que cuenta, la de un príncipe, pero no el típico príncipe encantado, ¡qué va!…, el Principito vive en un pequeño planeta, en un asteroide, junto con tres volcanes, unos árboles gigantes y una rosa…, hasta que un buen día decide abandonar su hogar para visitar otros planetas y lugares del universo…. y el resto de la historia tendrás que descubrirla tú…

Pero El Principito no es sólo un libro para los más pequeños…, sino también para los mayores, trata temas como la amistad y el amor con la sencillez con la que sólo los grandes autores pueden hacerlo. Así que si aún no lo has leído, anímate, no importa cual sea tu edad, no te dejes engañar por las apariencias…