Eco Diario de la Palabra
 

SEXTA CANDELA · JANUKÁ (VI)


Sexta Candela

La oración parte de la aceptación de que hay una realidad que nos transciende y que en modo alguno podemos abarcar, una realidad a la que debemos nuestra existencia y a la que a su vez contribuimos.  

En palabras de rabi Nancy Flam: «la oración es una forma de transformar nuestra conciencia». No en vano la palabra hebrea que designa a la oración es TEFILÁ, relacionada con el verbo reflexivo L’HITPALEL, juzgarse a uno mismo. A través de la oración procedemos a alinearnos con lo divino. Por tanto, la oración es un medio, una búsqueda, no un fin en sí misma. Y como ya fue señalado la búsqueda ha de hacerse dentro de cada cual.  

Tradicionalmente la oración judía tiene tres formas: shevah o alabanza, bakasha o petición y hoda’ah o agradecimiento. ¿Qué es la bakashá más que una búsqueda de crecimiento espiritual, de perfeccionamiento y de autorrealización? 

Está escrito:
«Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda (Isaías 1:16-17). 

Encendamos la sexta candela.